Escritura en papel, felicidad y agradecimientos

En «59 segundos«, Richard Wiseman recomienda crear -generalmente, aunque el ejercicio del libro es para una semana- un diario para mejorar tu grado de felicidad bajo estas premisas:

LUNES: Dar las gracias por tres cosas esta semana.
MARTES: Describir una de las experiencias maravillosas de tu vida.
MIÉRCOLES: Escribir sobre tu vida en el futuro, imaginando que te ha ido lo mejor posible.
JUEVES: Redactar una carta breve para alguien que te importe mucho, explicándole precisamente esto y el impacto que ha tenido en tu vida.
VIERNES: Pensar en tres cosas que te hayan ido muy bien en los últimos 7 días.

Ayer, por probar, compuse mi primer ejercicio de los cinco en un cuaderno en papel en el que me he propuesto escribir notas a diario este 2022. Me guardo para mi el resultado, aunque lo que sí he comprobado es que anotar mis pensamientos al final del día, a boli, me ayuda mucho a estructurarlos y a entender lo que hay dentro de mi cabeza.

Bastante mejor, como hábito, que la retahíla de diálogos en voz alta que mantengo conmigo mismo a lo largo del día. Pero eso viene de serie, desde que empecé a vivir solo y a discutir con la radio, hace ya muchos años.

Encuentros, despedidas y ausencias

El otro día, con una cena, claro, me despedí de dos amigas. Jóvenes y con todo por hacer y vivir en los años venideros. Quiero pensar que es un hasta luego y que, en algún punto del camino, nos volveremos encontrar, aunque sea brevemente.

Cuando estás de aquí para allá; cuando estableces tu base en tierra ajena, tus días se llenan de encuentros y despedidas. Conoces a mucha gente de paso, a otra tendrá hueco en tu vida -y tú en las suyas- por un breve lapso de tiempo y tan solo unos pocos, poquísimos, se harán con el carné de miembros permanentes de la tribu.

Pasa con los amigos y, también, con el amor, que horada la piel y se adhiere al recuerdo incluso cuando se ha apagado ya la última vela que quedaba encendida.

Una razón de peso para no moverse del terruño es no enfrentar ni padecer esa fragmentación de la amistad, de las relaciones… en infinitos y dispersos trozos. Me parece un argumento importante, aunque en mi caso palidece ante la perspectiva de encontrar otras mentalidades, acentos, tonos de piel, formas de sentir y de pensar. De vivir.

Y, aún así, qué duras son las ausencias. Las forzosamente escogidas y las sobrevenidas. El «desastre repentino«.

Nunca se está preparado lo suficiente para decir adiós. A mi es que se me dan fatal las despedidas.

Notas de un primero de enero

Qué importante es reírse. de uno mismo y CON los demás.

Tomar un café con los amigos es todo lo que uno necesita, a veces, para haber tenido un día productivo.

Lo mejor de Thessaloniki es merendar bougatsa. O desayunar. O cenar.

En 2022 todavía puedo perder la noción del tiempo jugando a Civilization V.

Pasear por Paralía en un tarde de sol, es aún un privilegio. Y la música callejera también.

Tengo, definitivamente, que explorar la posibilidad de montar un negocio en torno a bebidas sin alcohol. Estoy frito de la Amstel Free y la Coca Cola Zero. Si al menos la Mahou 0,0 Tostada hubiese llegado a Grecia…

Lo mejor que he visto en 2021

Como me encantan las listas de lo mejor del año, no he podido evitar recopilar los estrenos que más me ha gustado en 2021 en cuanto a películas, series y documentales. El otro día hablaba del Spotify Wrapped, que tiene un sentido más atemporal. Aquí solo voy a mencionar cosas cuyo año de producción es este que nos deja. Me baso en la fecha de producción que marca Filmaffinity para ello.

Como siempre, es una lista personal en la que hay que tener en cuenta que tampoco me hincho a ver series y películas todos los días, y menos de estreno. Mi dieta audiovisual se ha reducido mucho en los últimos años. Tengo varias plataformas pero otras actividades han ganado peso en mi vida. Podéis dejarme lo que os ha gustado a vosotros u otras recomendaciones en los comentarios.

Las mejores películas de 2021 que he visto

Raya y el dragón

Los Mitchell contra las máquinas

Cruella

Moxie

Un lugar tranquilo 2

Menciones honoríficas

Felicidad

Shang Chi y la leyenda de los diez anillos

La mujer en la ventana

Free Guy

Viuda Negra

Un mal viaje

Las mejores series de 2021 que he visto

Disclaimer: No incluye nuevas temporadas de series ni tampoco las que aún no he acabado de ver (como el calamar famoso).

Secretos de un matrimonio (HBO)

La Serpiente (Netflix)

Bruja Escarlata y Visión (Disney+)

Algunos episodios sueltos de Love, Death + Robots (Netflix)

Jupiter’s Legacy (Netflix)

El tiempo que te doy (Netflix)

Menciones honoríficas

The White Lotus (HBO)

Sky Rojo (Netflix)

Los mejores documentales / especiales de TV de 2021 que he visto

Nevenka (Netflix)

Héroes: Silencio y Rock & Roll (Netflix)

El especial de Friends en HBO

Shiny_Flakes: El cibernarco adolescente

Supongamos que Nueva York es una ciudad (Netflix)

Odio, de Dani Rovira (Netflix)

Menciones honoríficas

El capítulo dedicado a Mardy Fish en «Secretos del deporte» (Netflix)

Cómo combatir el exceso de opciones en 2022

Un método que voy a usar en 2022 para combatir el exceso de opciones e inputs en 2022 es el uso de mapas conceptuales para intentar focalizar mejor mi tiempo de ocio cultural, en lugar de abrumarme a mi mismo con multitud de estímulos diferentes.

El mapa de conceptos parte de una única idea -una canción, un pensamiento, un monumento…- y a partir de ahí se hace un gráfico relacional que se completa de manera más o menos ordenada. Así, para el primer caso, me he ayudado de los artículos random de la portada de Wikipedia para seleccionar la canción «Beautiful Stranger», de Madonna.

Conceptos y ramificaciones

Leyendo el texto sobre este tema, he elaborado un mapa con ramificaciones que desarrollaré a mi gusto para alcanzar ideas que de otro modo quizá hubiese pasado por alto. Aunque no me gusta mucho usar el término «zona de confort» se trata un poco de eso; de descubrir cosas nuevas a partir de una sola y desechar otros estímulos que no tienen cabida en el mapa. En este caso, he sacado nueve ideas a partir de la canción y a partir de esas investigaré y relacionaré como máximo otras dos. De esas nuevas opciones, aparecen otras hasta que me canse o se me acabe el folio. Entonces, vuelta a empezar con algo diferente.

Por ejemplo, me gustaría hacer otro de estos mapas a partir de la Torre Blanca de Thessaloniki. Y ver si eso me lleva a aprender más sobre la ciudad y sobre la cultura griega.

De lo que vaya aprendiendo y encontrando me gustaría ir haciendo posts y tomando notas en el blog, así que seguramente aparecerán por aquí.

No es un esquema cerrado. Si en algún momento aparece algo que me interese mucho, mucho, lo atenderé de inmediato. Para que no se me pierda en alguna lista de esas que acaban siendo interminables e imposibles de abarcar por exceso de opciones.

La música que escuché en 2021 (según el Spotify Wrapped).

DISCLAIMER: Me encanta los resúmenes del año, las listas de «lo mejor de…» y, cómo no, el Spotify Wrapped. Si a ti no, no pasa nada. Pero tampoco hace falta que des la turra con ello. Este blog no es una democracia y el cliente solo tiene la razón si se la doy yo.

Como cada año, Spotify nos ha regalado un resumen estadístico de la música y los artistas que hemos escuchado. Me gusta porque me permite reconocer tendencias, estados de ánimo, apetencias personales….

Como yo el 95% de la música la escucho a través de Spotify Premium, puedo aventurar con bastante grado de acierto que este ha sido mi 2021 musical:

Utilizo mucho Spotify. Como comentaba, es el servicio de música que más me gusta. Tengo casi 70 playlists propias y me encantan todas y cada una de sus opciones. Casi 17.000 minutos de escucha parece que es bastante más de lo que se usa en general aquí en Grecia la app. Aunque en términos generales no tengo ni idea de si es mucho o poco. Creo que he tenido años más musicales, aunque no lo recuerdo.
Adoro el disco «Future Nostalgia» de Dua Lipa. Sus temas me han acompañado mucho durante el 2021, especialmente la segunda mitad. Además, vi el documental de Netflix sobre el proceso creativo de la canción «Love Again», me encantó e hizo que me enganchase mucho más a esa composición en concreto.
Y sin embargo, la canción que más he escuchado es esta de Nikos Vertis, que es archiconocida en Grecia y que es así como muy cantable. Muy útil para ayudarte a aprender el idioma, que es una de las principales razones de mi incursión sin medida en el mundo del pop griego.
Por ese esfuerzo idiomático, obviamente, tampoco podía faltar un podcast como el de Easy Greek. Mi favorito, muy útil y entretenido. También tienen un canal de Youtube cuyos vídeos recomiendo ver. De hecho hay muchos idiomas diferentes que pertenecen a la misma idea.
Yo la verdad que pensaba que no escuchaba tantos podcast, pero Spotify dice que sí le pego a los contenidos en audio. En mi Top 5, aparte de Easy Greek, el podcast ligerito de Víctor Abarca, que a veces es de tecnología aplicada a la vida cotidiana y otras de lo que se le va ocurriendo. También las entrevistas de Hotel Jorge Juan, las noticias y avatares de la vida techie de Emilcar y, obvio, La Vida Moderna, porque hace falta humor en la vida.

En las canciones más escuchadas, tres temas de pop griego, el temazo rockero que ganó Eurovisión -Maneskin lo mola todo- y una de Olivia Rodrigo, porque su disco es buenísimo y porque me ha llegado la letra, el ritmo y la forma de transmitir el mensaje.

No escucho demasiados discos enteros, por eso no me extraña que haya entrado aquí el de C. Tangana, que lo repasé unas cuentas veces cuando salió y luego me he olvidado un poco de él. También uno de Kiss en quinta posición, porque tuve un arrebato rockero a partir de uno de sus temas y, claro, Dua Lipa, Michalis Hatzigiannis y Maneskin en el podio. Por acumulación de temas, yo creo.
Este año ha sido muy de decirme a mi mismo que puedo con todo. De apretar los dientes y seguir incluso cuando viene alguna noticia regulera. No me extraña esto de la fuerza y el empoderamiento como base de la música que he escuchado en 2021.
Para que no digan que no experimento. No se si sabría enumerar 20 géneros musicales, así que me alegro de saber que escucho seis veces más que eso sin enterarme.
Pese a la influencia extranjerizante, la cabra tira al monte y el hispanistaní a lo hispano. Eso es así.

Y esto ha sido todo. Es curioso, porque en 2020 el más escuchado fue Coltrane, que lo uso en momentos relajantes en casa, solo o acompañado. En 2021 algunas cosas han cambiado. Ha sido un año más popero. ¿Qué traerá 2022? Nos queda poco para descubrirlo. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo.

Lo de la atracción no es como te lo habían contado

Algunas ideas relevantes del psicólogo evolucionista Viren Swami en un trío de artículos que he leído en The Conversation. Swami escribe mucho sobre la atracción romántica -de hecho tiene un libro sobre eso, que no he leído, pero pinta bien– y cuestiona muchos de los dogmas que esparcen por la web y las estanterías los autoproclamados gurús de la seducción.

Lo primero, y más difícil de asimilar en este mundo con necesidad de certezas, es que no hay demasiados principios que podamos identificar a modo de «leyes de la atracción». Ningún método revolucionario ni técnica mágica garantiza el éxito a la hora de seducir a alguien. Más que nada porque, digan lo que digan, es bastante difícil manipular el comportamiento de los demás o leer sus mentes, porque cada uno al final es de su padre y de su madre.

Lo que sí influye en la atracción entre personas

Cosas que, sin embargo, influyen de manera obvia en el éxito de una interacción con otra persona: la proximidad geográfica, la apariencia física, la amabilidad, el sentido del humor o el entendimiento. Características, algunas de ellas, que pueden chocar pero que son comunes en los ambos sexos a la hora de decidir pareja y que derriban, por ejemplo, el mito de que ellas prefieren a los chicos malos.

Sostiene Swami que las personas narcisistas pueden en un principio causar una mejor impresión, pero que esta se va desinflando con el tiempo. Probablemente por la incapacidad de prolongar la percepción sobre la identidad que construyen sobre sí mismos en el largo plazo, yo creo. Sobre este tema me gusta mucho la serie de posts «Tu propia narrativa», del también psicólogo Ramón Nogueras.

Otra cosa que podría parecer bastante obvia es que nos gusta la gente a la que le gustamos nosotros. Fíjate. Y una que contradice la sabiduría popular: hacerse el duro o la dura no funciona tan bien como creemos.

La atracción inicial no es garantía de éxito.

Y dice también Swami, sobre la posibilidad de predecir cómo va a salir una relación, que está chungo:

«Todos llevamos un equipaje a las nuevas relaciones, ya sean nociones preconcebidas de lo que una relación debería ser o nuestras pasadas experiencias con compañeros anteriores. Todo esto hace que sea difícil saber de antemano cómo van a salir esas [nuevas] relaciones».

Viren Swami. Psychologist on dating: there are no rules of attraction when it comes to meeting your match.

Está el mercado complicao, también os digo. Y no parece que cuando se acabe la pandemia -de una puta vez- vaya a mejorar la cosa. También es que que nos estamos quedando cucú con el coronavirus. Como para emparejarse.

Image by Sammy-Sander from Pixabay.

Notas culinarias: panettone, café griego y congeladores

En El Comidista escriben una oda al panettone y explican, expertos mediante, qué es lo que hace que uno de calidad se vaya por las nubes de precio, en contraste con las tarifas más moderadas de los del supermercado. La conclusión, no se lo van ustedes a imaginar, es que el milagro está en la masa y los ingredientes -buenos, buenos- y también en que el tiempo que hay que dedicarle al asunto vale oro.

Nada que objetar por mi parte. Yo ya he dado cuenta del primero del año, aunque comprado en el Sklavenitis a precio de ganga. Rico, sin alharacas. También estuve pastelero ayer, que versioné este bizcocho de mascarpone y limón de Mercado Calabajío para aprovechar ingredientes que tenía por casa. Tengo que darle una vuelta para acoplarlo a mi horno, que va sobre seguro, pero a pedales.

Además de eso, sigo probando la prensa francesa para hacer café que me compré en el Ikea. Combino el método con la moka -Bialetti, of course– que traje de España y con el pucherillo para hacer café griego. Así puedo hacer café tres veces antes de fregar nada. Para todo el día va bien.

Lo del café es religión en Grecia, lo cual hace que nos libremos del horrendo torrefactado del bar hispanistaní tradicional. Además, en España os aseguro que encontraréis a quien prefiere ese café amarguzo y ultraquemado que sabe a ruina. Lo quieren así. Es un acto criminal consciente.

En Perfect Daily Grind hay un artículo muy chulo sobre la cultura cafetera en Grecia que os ilustrará apropiadamente sobre la cuestión. Mi ritual personal es empezar el día con un Ellinikós y luego pasarme al expresso para el resto del día. El doble americano lo suelo pedir cuando es take away, voy a dar un paseo largo y necesito un tanque de cafeína.

Por último, dejo por aquí un post en Serious Eats -la mejor web cocineril del mundo entero- sobre el congelador como herramienta culinaria. Mucho que probar para cuando termine de empaparme del libro de Ottolenghi que me regaló el fantasma de las Navidades pasadas.

Tel Aviv, la ciudad más cara del mundo (por ahora)

No sé si el título de «ciudad más cara del mundo» es algo que se pueda reseñar como un punto positivo, aunque estamos acostumbrados a que nos lancen cada cierto tiempo un estudio o una lista con las urbes donde el coste de vida está por las nubes.

Ahora, con todos los problemas en la cadena de suministro y lo que estos conllevan, le ha tocado el sambenito a Tel Aviv, en Israel. Y por lo visto tiene cierta importancia, porque resulta que estos estudios los usan las empresas para deducir o calcular el coste de los «paquetes de reubicación» al contratar nuevos empleados. O eso dice The Economist.

La capital comercial de Israel, por tanto, es ahora más cara para vivir que las sospechosas habituales, que también están en la lista: París, Zurich, Singapur, Nueva York, Hong Kong, Osaka…

El tema es que el ya mencionado problemón en la cadena de suministro global, ha impulsado a algunas ciudades hacia arriba como un cohete. Por ejemplo, Teherán (la capital de Irán), ha subido al puesto número 29 en la clasificación. ¡Nada menos que 50 posiciones! Algo a lo que han contribuido también las sanciones internacionales.

Curiosamente, otros factores como el estímulo económico debido a la pandemia o el teletrabajo, han reducido el coste de vida en Estados Unidos o en Roma, que baja 16 puestos. De las ciudades griegas no dicen nada que yo vea. Pero en Thessaloniki sigue costando una cerveza sin alcohol entre 4 y 5€. Las cargas económicas del dejar de beber alcohol no te las cuenta el estudio.

17 cosas nuevas que aprendí/experimenté esta semana

  1. Comí los primeros κουραμπιέδες (kurabiédes) del año. Son mis dulces navideños preferidos en Grecia. Se parecen a los nevaditos españoles y en realidad la receta es muy sencilla. No va más allá de mantequilla, cognac, azúcar glass, esencia de vainilla, etc. Pero están riquísimos. Esta ocasión los compré en una panadería cafetería muy chiquita de mi barrio, para acompañar el doble americano de los paseos.

2. Me hice un sandwich delicioso para desayunar. Bueno, bonito y barato.

3. Encontré esta pintada sobre los 100 años del Partido Comunista Griego (KKE). «Escribimos la historia, continuamos, venceremos».

4. Ya tengo el primer décimo de la Lotería de Navidad. El que compro cada año con mis amigos de toda la vida, los de Guadalajara. Acaba en 4 y esta vez yo creo que sí, que el Gordo cae en casa (Spoiler: No).

5. Leí un fragmento largo de «Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI» y discurrí que, pese a sus beneficios, el capitalismo genera brutal desigualdad entre los seres humanos y perjuicio para el medio ambiente. Es, además un generador de pobreza en la riqueza y, por tanto, el anticapitalismo no es una postura moral, sino activa. Una por la que hay que tomar partido, una estrategia a desarrollar para mejorar el futuro de todos.

6. Se me ocurrió que «Life without you is just allright» sería un buen título para una novela.

7. Estoy alternando el café griego y la moka con la prensa francesa. Me compré una pequeña en IKEA y he llegado a una proporción de 192g de agua y 13g de café como buena medida para mi. Sale rico.

8. Leí este reportaje sobre cómo se rodó la pelea entre Zazie Beetz y Regina King en «The Harder they Fall», el nuevo western de Netflix. Después vi la película, que no me emocionó tanto como a los críticos que la ponían tan bien estos días. (5/10).

9. Soñé despierto con hacer este viaje en tren (amo viajar en tren). Y probablemente lo haga en 2022. Bulgaria es un país que nunca me había atraído mucho, pero ahora lo tengo muy cerquita y mi perspectiva ha cambiado bastante en los últimos meses.

https://twitter.com/fuenareva/status/1457437769073139718

10. La COP26 de Glasgow tiene pinta de acabar en timo, una vez más. Pocos compromisos serios o urgentes para hacer frente al cambio climático. Al menos podríamos hablar de una vez de lo de prohibir los jet privados

11. Me reí muchísimo con este artículo de El Mundo Today.

12. El secreto para que una ensalada verde esté de verdad rica. Experimento al canto para la semana que viene.

13. Jaime Altozano puede decir lo que quiera, pero la versión ska rusa de «It’s my life» es insuperable.

14. Le recordé a una señorita influencer recruiter en TikTok que preguntar por salario y condiciones en la entrevista de trabajo, no solo no da bajona sino que es más que procedente. Mucha otra gente estuvo de acuerdo conmigo.

15. Estoy viendo 7 series al tiempo: Peaky Blinders (S2), El Tiempo entre Costuras (S1), What We Do In The Shadows (S3), Narcos: México (S3), Colony (S3), El juego del Calamar (S1) y Dear White Men (Vol.4). A razón de capítulo por semana. Me gusta más así, en pequeñas dosis. Salvo que me enganche mortalmente; pero no suele ocurrir.

16. También vi el segundo capítulo especial de Euphoria que a estas alturas aún tenía pendiente. Qué maravilla de banda sonora.

17. Mi comunicación en griego moderno mejora. En el capítulo de esta semana, entenderme con la vecina de arriba por una gotera que tengo en el techo de la cocina. No va mal la cosa, aunque el arreglo tiene pinta de ir pa rato.