Insane 51. Arte urbano tridimensional.

Insane 51 es el sobrenombre que utiliza un artista urbano ateniense, nacido en 1993, que se califica como uno de los pioneros en arte 3D.

Si echáis un vistazo a su trabajo, por ejemplo en Instagram, veréis que predominan esos tonos rojos y azules que protagonizaban las vistas tridimensionales aquellas que en nuestra infancia habían de verse con unas gafas con dos “lentes” de plástico, una de cada color.

En su perfil en Artsper, dice que Insane comenzó en 2007 haciendo graffitis (las calles de Grecia os aseguro que están llenas de pintura en spray) y que luego evolucionó hacia este tipo de composiciones, que denomina como “doble exposición 3D”, y que incluyen imágenes subliminales que se revelan mediante el uso de gafas estereoscópicas.

Figuras históricas modernizadas digitalmente

La Reina Isabel I modernizada por Becca Saladin. Imagen: My Modern MET.

La diseñadora gráfica Becca Saladin tiene una cuenta de Instagram en la que trata de esbozar visualmente qué aspecto podrían tener hoy día algunas figuras históricas de la realeza, entre otros personajes. Según explica ella misma, para la reconstrucción digital utiliza fragmentos de otras imágenes -partes de la cara, por ejemplo- que trata de encajar unos con otros para obtener el resultado final. Saladin también se detiene a pintar digitalmente el color de la piel, el maquillaje o las cejas.

Vía My Modern Met.

Sexualidad femenina


“No creo que en este momento haya una mercancía con un mercado más extenso que la sexualidad femenina. Hay más paginas en la prensa dedicadas a la sexualidad femenina que a nada. Dudo mucho que una agencia de publicidad pudiera subsistir si no fuera explotando sexualmente a las mujeres. O dicho de una manera todavía más concentrada: el sexo se ha convertido en una obsesión, tanto para la derecha como para la izquierda.”

Félix de Azúa (Entrevista en El Confidencial. 15-02-2019

Félix de Azúa habla sobre el sexo como mercancía y el feminismo al final de esta entrevista en El Confidencial. Los comentarios que hace sobre política me interesan más bien poco, pero lo que dice sobre la historia del arte y las vanguardias da para una buena conversación.

Sobre el Guernica y Picasso, lo que me ha recordado es el más que recomendable documental sobre el escultor polaco Szukalski –en Netflix– y los comentarios que hacía este sobre el malagueño. Picasshole, le llamaba.