El trailer de Scream 5 nos trae de nuevo a Neve Campbell y eso es bien

Habemus trailer de Scream 5 Uno de esos que te destripan la peli entera. Aunque supongo que en este caso es aceptable que te destripen la peli.

Vuelve la saga y vuelve Neve Campbell, que está estupenda. También buena parte de los personajes del original (Courtney Cox y David Arquette con su bigote para la ocasión, están). Los que no pasaron a mejor vida, claro.

Normalmente no soy especialmente fan del cine de terror ni de las sagas de sustos semiadolescentes, pero tengo debilidad especial por Scream, porque en términos generales es desenfadada, divertida y original.

Al parecer, la fecha de estreno de Scream 5 es el 14 de enero de 2022, justo 25 años y 25 días después del estreno de la película primigenia.

Affleck, Clooney, The Tender Bar

El domingo, Ben Affleck apareció solo y feliz para la presentación de «The Tender Bar», una de las dos películas que va a estrenar en un futuro cercano (la otra es The Last Duel, de Ridley Scott, con pintaza).

The Tender Bar la dirige George Clooney y está basada en una novela de J. R. Moehringer en la que un chaval busca referentes paternos entre los clientes del bar de su tío (así está definido oficialmente el argumento).

Además es la segunda colaboración de Affleck y Clooney, que ganaron el Oscar como productores por «Argo», que dirigía el bueno de Ben. También se reúne con ellos para The Tender Bar, como en aquella ocasión anterior, Grant Heslov, que tiene un año más que un servidor, pero ha conseguido bastante más en la vida.

Yo, mientras, he pedido un maxi falafel picante y debato acaloradamente en Instagram que si Team Ruby o Team Maeve, a cuento de la última temporada de «Sex Education», que la llevo a mitad y es genial. Para variar.

Team Ruby forever, por si no os quedó claro.

Éxitos fantasma y secciones de streaming eróticas

Hace poco, al hilo de su último estreno en Cannes, el director de cine francés Gaspar Noé comentaba estas dos cosas en una entrevista con el NYT:

«Irreversible» fue probablemente mi película más perversa y sucia. ¡Y ha sido mi único éxito comercial hasta la fecha! Y la que podría haberse convertido [también] en un éxito era «Love«, pero la vendieron a Netflix. Todo el mundo la ha visto, pero no he ganado ni un céntimo con ello. Es como un blockbuster fantasma.

Gaspar Noé. Cannes: This Is the Only Thing Gaspar Noé Fears About Death.

En Estados Unidos y Europa, cualquiera que quiera hacerse una paja y no sepa donde encontrar una revista en casa de sus padres, simplemente pone Netflix y ve la película erótica que recomienden. Así que imagino que el planeta entero ha estado pajeándose con esa película por dos o tres años.

Gaspar Noé. Cannes: This Is the Only Thing Gaspar Noé Fears About Death.

Más allá de la rudeza del mensaje, lo que dice Noé -del que no he visto nada más allá de un par de cortos que me gustaron poco- en primer término es una consecuencia del traspaso de muchas grandes producciones a las plataformas de streaming. La vida útil de una película, o al menos su periodo de impacto máximo, es mucho más efímero de lo que era antes. Sobre todo porque la avalancha de novedades hace que todo se vuelva «viejo» a una velocidad espectacular.

Hace unos meses, una amiga que tiene 21 tiernos añitos, me explicaba sobre la peli que había estado viendo: «Es antigua, así como de 2012». Mi cara, un poema, os lo juro.

Sobre la segunda parte que he resaltado de la entrevista con el cineasta galo ¿Creéis que es posible que algún día las plataformas tengan una especie de sección erótica o NSFW para hacerle la competencia a los tubes? Una especie de soft PornHub de calidad, por así decirlo. Sería interesante ver qué porcentaje de engagement puede tener una idea como esa para este tipo de empresas. Lo veo más en Netflix que en D+, τambién os digo.

Lo que veas en HBO Max, lo verás también en el cine… O no.

Parece que España se va a tener que olvidar del desembarco de HBO Max al menos hasta el año que viene. La plataforma de streaming prefiere centrar su expansión en Latinoamérica, mientras define su estrategia para nuevos estrenos de películas.

Bajo el liderazgo de Jason Kilar, jefe ejecutivo de la división de medios de AT&T, ahora mismo HBO y HBO Max suman 67 millones de suscriptores, 47 de ellos en EEUU.

Con la pandemia llegó la decisión de acortar la ventana de exhibición de las películas en cines hasta la mínima expresión, haciendo coincidir la llegada a los cines de los estrenos más importantes con su aparición en la versión nueva de la plataforma.

Warner va a producir al menos 10 películas en exclusiva para HBO Max en 2022, después de apuntarse un buen tanto con «Godzilla vs. Kong», un exitazo con el que me dormí estupendamente.

En otros casos, como el estreno de la próxima película de Batman, la diferencia será de 45 días. Un enfoque más clásico que se va a repetir en el futuro.

Hasta que termine la pandemia va a ser difícil saber cómo queda finalmente la distribución de películas. Yo soy de los que creo que la experiencia física en cines cambiará hasta casi parecerse a una atracción de un parque temático. Veo más espacio para los blockbusters en las salas que para los estrenos regulares o independientes.

Cuando la tecnología se cargó la historia de terror clásica

La tecnología moderna bastaría para solucionar a mitad de partida muchos de los clásicos del cine de terror.

A las víctimas de muchos asesinos y monstruos de las películas de miedo les bastaría ahora un teléfono móvil, una cámara bien situada o un GPS para solucionar la partida casi antes de que empiece.

Por eso ahora a los guionistas les toca dar una vuelta de tuerca a sus historias para tener en cuenta las últimas innovaciones en dispositivos, de forma que aún puedan aterrar a los espectadores. O eso, o situarlas en el pasado, claro.

De eso hablan en el podcast de Polygon, «Galaxy Brains», con la periodista del NYT Taylor Lorenz, que regularmente escribe sobre tendencias y novedades en el comportamiento dentro del mundo digital y las redes sociales.

Como referencia, «Spiral: from the book of Saw»:

La peli, con Chris Rock de prota, es de este año y yo no creo que la vea porque a mi las pelis de Saw me dan flato. Pero el tema es interesante.

Las nuevas tecnologías también le hubiesen puesto las cosas difíciles al asesino de Golden State, al que dieron caza, tras una encomiable tarea de investigación a lo largo de décadas, en 2018. El proceso se puede seguir en el documental de seis capítulos «El asesino sin rostro», en HBO. Creo que dentro de poco van a estrenar alguna actualización sobre el caso, de hecho.

Si eres aficionado/a al género del True Crime, probablemente lo disfrutes:

Mi dieta audiovisual de abril de 2021

Casi al final de mayo, un repaso a lo que vi en abril. Bastantes más películas que series:

Películas que vi en abril

Moxie: Comedia de instituto con trasfondo feminista. Bastante mejor de lo que esperaba. ¿Qué coño? Es buena. Moxie!(7/10)

El pueblo de los malditos: No es precisamente una película nueva, esta de John Carpenter. Para mi gusto, ha envejecido mal, aunque sigue siendo una buena opción para una tarde de pelimanta. (6/10).

Un mal viaje: Una gamberrada con cámara oculta guionizada como si fuese una película. En ocasiones, muy divertida; en otras, en exceso escatológica. (6/10)

Viva L’Italia: Una comedia de enredo italiana sin mucha trascendencia. Una movida bastante vista ya, la verdad. Para echarse la siesta. (5/10)

Patrulla Trueno: Melissa McCarthy es una de las actrices más divertidas del momento, aunque el guion de sus últimos estrenos no acompañe sus capacidades para la comedia. Flojita, flojita, esta de superhéroes femeninas cuya idea daba para un desarrollo mucho más inteligente. (4/10)

Juerga hasta el fin: No faltará quien crea que es irreverente y demoledora. Yo no me cuento entre ellos. El tercio inicial muy bien y luego se desmorona poco a poco. Graciosilla, sin más. (5/10)

Una joven prometedora: espectacular Carey Mulligan en una de las mejores películas que dio el 2020. El acto final desmerece un poco el conjunto. (8/10).

La invitación: Había oído mucho bueno de ella. Tarda mucho -muchísimo- en entrar en faena. El desarrollo de personajes es bastante llamativo. Para mi, se queda a medias en lo que propone.(6/10)

De amor y monstruos: Historia fantástica, rollo young adult, con unos efecto digitales bastante más que dignos y una historia muy llevadera, Netflix acierta a medias con este título que podría haber dado más de sí y que estoy convencido de que tendrá secuela. Es una pena, porque con un poco más de chicha podría haber llegado mucho más alto. (6/10)

Pokemon: detective Pikachu: Si. Es una peli de Pokemon. Si, la he visto. Si, me entretuvo. Y ya. (5/10)

El juicio de los siete de Chicago: Aaron Sorkin hace trampa con su habitual potencia de fuego para construir diálogos. La historia tiene bastante menos fondo del que parece, pero el ritmo y las conversaciones elevan mucho el guion. (8/10)

Fake Famous: Documental de HBO sobre la creación de influencers. Bastante menos interesante de lo que parecía en un principio. Aún no he encontrado un docu con esta premisa que no se desinfle desde el principio. Tedioso. (4/10)

La deuda: Faena de aliño de John Madden sobre la persecución de un criminal nazi por parte de un trío de espías israelíes. Reparto de lujo e historia emocionante, aunque te queda esa interpretción de best seller donde todo pasa como tenía que pasar. Los protas lo pasan mal y el espectador bien. (7/10)

Series que vi en abril

The Wilds (Prime Video): Una llamativa mezcla entre «Lost» y Gran Hermano femenino. Al principio tenía dudas, pero luego me enganché bastante. Veré la segunda temporada, cuando llegue, seguramente. (7/10)

Por H o por B (HBO): La primera serie española -si mal no recuerdo- de HBO es una comedieta malasañera con momentos de inspiración aunque el tono general sea regulero. Con todo, me la he acabado, así que algún punto a su favor tendrá. Interpretaciones desiguales. Podría tener más mala leche. (5/10)

La Serpiente (Netflix): Aunque pierde algo de fuerza hacia el final, los primeros compases de esta tremenda historia basada en hechos reales son casi hipnóticos. Me lo he pasado muy bien con ella. (8/10)

Mi dieta audiovisual de marzo 2021

Con un poco de retraso sobre lo habitual, este repaso a lo que vi el mes anterior. Bastante, la verdad.

Películas que vi en marzo

Padre no hay más que uno: había oído hablar de ella, porque le fue bastante bien en España y, también, porque Prime Video no dejaba de promocionármela siempre que tenía la ocasión. Una comedia familiar, entrañable y simpática. Con mejores gags de lo que esperaba, la verdad. Me lo pasé bien. (6/10).

Raya y el último dragón: Para mí, lo mejor que ha hecho Disney en mucho tiempo. Raya es una película divertida, imaginativa, llena de acción y visualmente muy bonita. Tanto si la veis con niños como sin ellos, la disfrutaréis. (9/10).

El rey de Zamunda: Cuando era un chaval, Eddie Murphy era mucho Eddie Murphy. Me encanta «El príncipe de Zamunda» y me temía lo peor cuando vi que Prime Video estrenaba la segunda parte. Sin embargo, la película mantiene el espíritu de la primera entrega y es una comedia digna, aunque tampoco os va a volar la cabeza. Me ha gustado volver a ver al elenco de la primera parte tantos años después. La pega, como siempre en este tipo de películas, es que adivinas por dónde van a ir los tiros desde el minuto uno. (5/10).

Greenland, el último refugio: Aquí también me esperaba una catástrofe, y no porque sea cine de desastres naturales. Contrariamente a mis expectativas, es una digna cinta de aventuras sostenida por la presencia de Gerald Butler y Morena Baccarin. La premisa es un poco lóquer, pero me interesó -y puso de los nervios- el viaje de esta familia que intenta escapar al fin del mundo.

Snowden: Rodada con el pulso de Oliver Stone, hacía ya que quería saber más de esta historia a la que no me había acercado mucho hasta ahora. Emocionante e intrigante a partes iguales. En el filo del panfleto, también. Mola. (7/10).

La otra Missy: La han puesto a caer de una burra, pero a mi esta película me da lo que espero de una comedia idiota de estas características: entretenimiento puro y duro y algunas carcajadas ruidosas. Qué graciosa es Lauren Lapkus. (6/10).

Guerra de likes: Está en Prime Video. Comedia mejicana con trasfondo de crítica al mundo influencer y a las redes sociales. Bastante superficial, anodina y, sobre todo, extremadamente convencional. Nada nuevo. (4/10).

Una historia real: basada en un caso real, Jonah Hill y James Franco sostienen con soltura este drama que conecta a un periodista despedido del New York Times y a un asesino que se hacía pasar por él. Me gustó. (7/10).

Cementerio de animales: Es el remake de 2019. No recuerdo haber visto la anterior. Basada en una novela de Stephen King, se deja ver y entretiene. Poco más. No me dio mucho miedo, y eso que soy muy cagao para el cine de terror. La banda sonora está bien.

Nomadland: Pongo las películas en el orden en el que las he visto, más o menos. Si no fuese así, «Nomadland» estaría la primera. Una historia que destila verdad, con una Frances McDormand brutal. Las alegrías y miserias de una clase trabajadora obligada a vivir en la precariedad, desplazándose en una casa rodante de un curro temporal a otro. También habla mucho de la libertad pero, sobre todo, es una película sobre una mujer que intenta superar una pérdida. O así lo veo yo. Bella en todos los aspectos. (9/10).

Monster Hunter: Yo intento que me guste algo de Paul W.S. Anderson, pero no se deja. Acción a lo loco de unos marines que se ven atrapados en un mundo paralelo. Todo a mayor gloria de Milla Jovovich, que hace muchas posturitas, y de unos efectos especiales no tan buenos como querrían hacernos creer. El tramo medio de la película está bien pese a un inicio tedioso. Luego ya se descompone todo. (3/10).

La llorona: Pensaba que me iba a cagar y tener pesadillas por las noches, pero no da para tanto esta historia de miedo con leyenda mejicana de por medio. Tiene algún momento inquietante, pero no es mucho lo mío. Daba para más. (4/10).

Series que vi en marzo

El pionero (HBO): es una docuserie de cuatro episodios sobre Jesús Gil y Gil, un personaje archiconocido para cualquiera que viviese en la España de los 90 y primeros 2000. Aunque la cantidad de testimonios de familiares y amigos hace que bordee la hagiografía en algunos momentos, el retrato tiene valor documental y, además, está muy, muy bien montado y contado. (8/10)

Nevenka (Netflix): Ha dado mucho que hablar esta otra miniserie documental, sobre un caso que fue muy sonado en España. Hace ya veinte años y Nevenka vuelve a la actualidad para contar su historia. La verdad, me ha impresionado la falta de perspectiva que tenía sobre este caso (me pilló con 18 años en su momento) y no recordaba que hubiese suscitado reacciones y actuaciones tan vergonzantes. Merece la pena verla entera. (8/10).

Ataque a los titanes (Prime Video): No me va demasiado el anime, aunque de cuando en cuando le hago algún acercamiento. Está bien, pero los dibujos son muy feos y la historia pierde fuerza al rato. No es mi rollo, como decía. (6/10).

Raised by Wolves (HBO): Ridley Scott y ciencia ficción. Con estos reclamos, no me la podía perder. Me alegro de haberla visto. Va de menos a más. Es una historia rara de narices, pero le coges cariño a los personajes, aunque los principales sean androides. (7/10).

Tribus de Europa (Netflix): De los creadores de «Dark», que tuvo una temporada muy buena, una pasable y otra infumable. Los germanos repiten en Netflix con una especie de remedo de «Los 100» y, para mi, fracasan. No pasé del tercer episodio. (3/10).

Sky rojo (Netflix): No es que nos prometiesen que iba a ser la nueva «casa de papel», pero sí. Iban a eso. No llega. Se agradece que sean sólo seis capítulos de media hora. Todo muy trepidante y lleno de adrenalina y todo muy difícil de creer. Entre tanto exceso, un cliffhanger final bastante tramposo. Aún así, mal se tiene que dar para que no vea la segunda temporada. (6/10).

La Liga de la Justicia y sus locos seguidores

Zack Snyder tendrá la visión que quiera de «La Liga de la Justicia», faltaría más, pero cuatro horas de metraje a mi me parece que ya casi da para estrenar dos temporadas, no una película. No soy un fan de Snyder, y casi todo lo que viene de DC me parecen decepciones. Incluida la película «original» que terminó Josh Whedon.

Esperaré a que la película llegue a HBO para verla en un par de noches de desesperación y pizza Margherita, que es una pizzería que hay por estos lares y que está muy bien. De momento lo que he oído es que hay mucha cámara lenta, así que ojalá fuese en Netflix, para reproducir en 1.5x.

No le arriendo la ganancia a los ejecutivos de Warner, que se han dejado una millonada en eso que ahora llaman fan service: hacer las cosas para gusto de los más acérrimos seguidores. Esos que te hacen arder las redes a la mínima de cambio. Mucha pasta para complacer a tanto plasta digital.

Ojo, que estamos ante una versión de una película que ya está hecha. Mejor o peor, pero filmada, montada y estrenada. No hemos terminado de digerir la aventura y ya te están metiendo el remake para que te lo engullas. Así está Hollywood.

Y la Liga de la Justicia es como la Liga española, que está llena de viejas glorias, pero poca savia nueva, ni en fichajes ni en sistema de juego. 4-4-2 en 4:3, con Batman, Wonder Woman, Aquaman, Flash y Superman de líbero. Por no haber, no hay ni escenas post-crédito. Ni una concesión a la modernidad marvelita.

Tampoco soy yo un detractor de Snyder, no creáis. No sé qué tal habrá envejecido «300», y «Watchmen» no me disgustó. Soy de esa poca gente que cree que «El hombre de acero» está bien y luego está «Sucker Punch» que, mira Zack, por ahí no paso.

Bien mirado, igual me ahorro las cuatro horas, que ahora los súper eventos se juegan sin público, como la Copa del Rey.

Mi dieta audiovisual de febrero 2021

Ahora que tengo tiempo, vengo con la entrega de aquellas películas y series que vi el mes pasado. La lista de enero, la podéis leer aquí.

Películas que vi en febrero

Yo, dragón: Una leyenda rusa de princesa y dragón que se convierte en una historia de amor bastante previsible y anodina. Bastante influencia de la saga «Crepúsculo», veo yo aquí. Flojérrima. (3/10).

Felicidad: un estreno de Amazon Prime Video con Owen Wilson y Salma Hayek que podría haber llegado a bastante más, pero que se queda a medias. El tramo final languidece cuando las contradicciones de la historia se van acentuando, pero los actores están bien y no es, desde luego, tan mala como algunos la ponen por ahí. Entretenida y menos sesuda de lo que le gustaría. (6/10).

I care a lot: Estupendo estreno de Netflix. Rosamund Pike, como de costumbre, se sale de la pantalla interpretando a una auténtica tipeja amoral que se ve envuelta en un follón de narices por querer morder más de lo que puede tragar. El final es bastante cuestionable, pero el resto de la película engancha mucho. (8/10).

Nación salvaje: Esperaba más de esta película de la que se habló mucho en su estreno, hace ya un par de años y que es un poco «too bloody for my taste». Va de menos a bastante más y cuanto menos se toma en serio, mejor funciona la historia. El tramo medio es tedioso y, aunque entiendo el mensaje que quiere transmitir, no me llega completamente. La banda sonora es excelente. (6/10).

Tucker & Dale contra el mal: Comedia de terror con algunos gags verdaderamente divertidos. Si veis el tráiler os estropeará parte de ellos. Una pandilla de chavales que van de acampada confunden a un par de paletos con asesinos en serie. Consiguió que me riera a gusto, y eso es algo que normalmente no encuentro en las comedias actuales con facilidad. (7/10).

Series que vi en febrero

Wandavision (Disney+): Aunque ha terminado en marzo, como ya la he visto entera, me permito opinar. Una apuesta narratviva diferente que se agradece en el Universo Marvel. Elizabeth Olsen se carga el peso de todo sobre los hombros con mucho éxito. Homenajes televisivos, villanos decentes y buen ritmo narrativo. Bonica del tó. (8/10).

The Flight Attendant (HBO): Me la vi casi del tirón. Ligera, divertida y además, engancha con su historia de crimen misterioso. Alguna trama secundaria, en cambio, no pinta mucho. Kaley Cuoco demuestra que puede hacer un papel protagonista más allá del rol de comparsa que le daban en The Big Bang Theory. (7/10).

Westworld – Temporada 3 (HBO): Las dos primeras temporadas de Westworld me fliparon bastante. Esta tercera, ya fuera de los parques temáticos, me ha interesado bastante menos. La historia, aunque acumula algunos momentos de emoción, pierde cuando se enmarca en el «mundo real» y estoy un poco aburrido de algunos de los personajes. Empacho de Dolores. (7/10).

Channel Zero – Temporadas 1 y 2 (HBO): Es una serie de terror británica en la que cada temporada de seis episodios se relata una historia. Hay cuatro y he visto la mitad, aunque no creo que continúe. La primera, «Candle Cove» (6/10) logra mantener la intriga inicial y se ve de un tirón. La segunda, «La casa sin fin» (4/10), se me atragantó muchísimo y la terminé casi a saltos.

Monólogos

«Odio», de Dani Rovira (Netflix): aunque últimamente no me siento muy cercano a los monólogos cómicos, vi esta novedad porque Rovira me parece en general muy gracioso y por darle una oportunidad a la oferta de este tipo en castellano, que no es tanta en las plataformas. En general, es un show irregular -un poco chabacano en algún momento-, aunque tiene momentos de buena risa. El final, con ese ejercicio de comparación entre Hugh Jackman y el propio Rovira, es lo que más me gustó. (7/10).

Mi dieta audiovisual de enero 2021

Una nueva entrega con aquello que he visto últimamente. Me gustaría que tuviese una periodicidad mensual aunque, como de costumbre, será en realidad un tú ya vas viendo:

Películas que vi en enero

Coffee&Kareem (Netflix): una comedia que, con sus fallos, mantiene un ritmo descacharrante y proporciona algunas de las mejores risas que he tenido en los últimos meses. Una gamberrada, casi, que tiene su mejor baza en que no se pasa de metraje. Y eso, en estos tiempos, es una virtud gorda (6/10).

Infierno azul (Prime Video): Me gustan las películas de tiburones y esta de Jaume Collet-Serra se defiende dignamente. Aparte de Blake Lively, está Óscar Jaenada en el reparto. Y un escualo peliagudo de matar, claro. El primer tramo, lo mejor. Luego se le va un poco la olla a todo. Pero es entretenida. (6/10).

La vieja guardia (Netflix): Si no es por Charlize no la veo. Es una de acción de esas con giros de guión y pretensiones de espectacularidad. Bastante previsible y, aunque visualmente es chula, la historia de los guerreros inmortales pierde interés según avanza. (5/10).

La cura del bienestar (Prime Video): la apunté porque vi un artículo que la ponía bastante bien. No es para tanto. Hay buenas ideas en esta película de Gore Verbinski, pero acaba siendo un batiburrillo con un final más visto que el tebeo. (6/10).

Wonder Woman 1984: ya me duele, pero la continuación, de nuevo con Patty Jenkins al mando, deja bastante que desear. No es solo la excesiva duración -un mal terrible de nuestros días- sino que la historia es poco interesante y los malos son risibles. Me gusta cuando va de parodia ochentera. (5/10).

Series que vi en enero

Delicadas y crueles (Netflix): ya os tengo dicho que no acabéis algo que no os convence. A mí me ha pasado con esta serie de bailarinas malotas; que la he dejado en el capítulo seis. Pretende ser mucho menos convencional de lo que en realidad es. Igual te gusta, si añoras «Al salir de clase». (5/10).

Podría destruirte (HBO): aunque a veces no la pillo, me ha gustado lo suficiente para acabarla. Capítulos cortos para una tragicomedia sobre una chica que trata de afrontar un trauma severo sin que su vida se venga abajo por completo. Buen reparto y ritmo decente. Merece la pena. (7/10).

Siren (HBO): la premisa es molona, pero no evita que, transcurrida una primera temporada bastante aceptable, se venga todo abajo en las dos siguientes. La tercera tanda de episodios es infumable y los protas, sosísimos. El mejor personaje, Xander (Ian Verdun), es un secundario que va a más y merece más. (5/10).