A veces el fútbol te dice de dónde eres

Mi relación con el fútbol es, en realidad, bastante disfuncional. Generalmente paso bastante de la información deportiva, me asomo más a los grandes eventos que al día a día de los equipos o los partidos y he perdido la capacidad para acordarme demasiado de los nombres de los jugadores. No estoy seguro de si contaría el llamado «deporte rey» entre mis intereses personales más acervados.

Y, sin embargo, la parte más tribal del fútbol, la más emocional, me atrae todavía escandalosamente. Regularmente -o con cierta frecuencia- voy a ver los partidos del PAOK de Salónica. Vivir aquí y tener un par de amigas muy forofas son obviamente dos factores que explican con bastante generosidad el apego con el que he acogido al equipo de «mi ciudad», aunque también podría haberme dado por el Aris. Lo que pasa que , como le explicaba detalladamente a otra amiga hace poco, una vez que has escogido un equipo ya no hay cambio posible. Ese es el peor de los anatemas. Uno cambia de partido político, de religión o de novia: jamás de equipo.

Lo que sí vale es añadir escuadras a la nómina personal. Por ejemplo, en la mía figuran el Real Madrid -eterno-, el Deportivo Guadalajara -que acaba de ascender a Segunda División RFEF, sea eso lo que quiera que sea- y el PAOK, que es la adquisición más reciente. Ser del equipo de la ciudad, y vivir los éxitos con el resto de aficionados está también muy relacionado con el espectáculo en directo. Sigo poco los partidos por televisión, porque el acceso en casa es complicado en estos tiempos de fútbol en cerrado y porque en el piso en el que estoy ahora no puedo conectar mi cable de antena, que necesita un adaptador que me ha dado pereza ir a buscar. Ya comprar el cable fue una aventura.

El caso es que el ascenso del Dépor lo he vivido de lejos y me ha emocionado menos que aquel de Anduva, que se antojó mítico. También puede ser porque mi desconexión con Guadalajara se ha hecho un poco más grande que de costumbre. Con la tontería llevo dos años viviendo en Thessaloniki. Lo del Madrid es religión. El equipo morado, de cuyos éxitos me sigo alegrando, siempre ha sido más algo que vivir con los amigos. Lejos de estos, y de la ciudad, la identificación y la euforia se tornan menores. Para que veais que lo bonito, en realidad, sí es participar.

Madrid, más de dos años ya sin pisar sus calles, es la Ítaca a la que siempre volver. El sitio donde nací y quizá la ciudad con la que más me siento representado. ¿De dónde soy? Es una pregunta que en realidad me hago mucho y para la que no tengo una respuesta sino variable. Depende. Hay días que hasta me veo muy cerca de Milán, donde habré pasado aproximadamente una semana y media de mi vida.

A veces soy de Madrid y no madrileño. No negaré que soy de Guadalajara en muchas ocasiones. Esporádicamente paladeo el recuerdo de Magdeburg y me veo un poco alemán. Más de Thessaloniki que griego y algunos días sueño que soy de Lisboa. Pocas veces -ninguna- me veo vestido de noruego y las más, relativamente español. No soy de ningún sitio y casi de todos con fuerza. Es agotador y liberador al mismo tiempo. ¿De dónde soy? De donde me da la gana. Y si quiero, mañana soy de otra parte. Te jodes.

Todo esto viene a cuenta de que el PAOK, contra todo pronóstico, ha hecho lo de la épica y se ha clasificado para la final de Copa nada menos que empatando en el minuto 109 en el Pireo, frente al Olympiakos, al que todos daban por megafavorito. Ganar así también ayuda a encontrarse en casa. Qué bonito es el fútbol. Hasta cuando te importa solo a ratos.

Notas sobre los trenes en Grecia

TrainOSE es un operador ferroviario, de propiedad italiana desde 2017, que dispone de rutas entre Thessaloniki y Atenas (y viceversa), entre otras. Es un viaje que dura alrededor de cuatro horas y que para mí tiene su mejor momento al pasar por Katerini, porque si hace buen tiempo verás el monte Olimpo en todo su esplendor.

Eso sí, también tiene todos los inconvenientes de las infraestructuras en Grecia. Un temporal de frío puede suponer la cancelación de viajes y la disponibilidad de Internet mediante datos (al menos con mi prepago de la compañía Cosmote) deja mucho que desear durante el trayecto. En el tramo de Larissa mejora la cosa algo, aunque es un breve lapso de tiempo.

Con todo, el tren sigue siendo mi medio de transporte favorito. Más despreocupado que conducir tu propio coche y mucho más cómodo que el pesadísimo autobús.

De la web de TrainOSE, ya hablamos en otro momento…

Imagen: trainose.gr

Notas de un primero de enero

Qué importante es reírse. de uno mismo y CON los demás.

Tomar un café con los amigos es todo lo que uno necesita, a veces, para haber tenido un día productivo.

Lo mejor de Thessaloniki es merendar bougatsa. O desayunar. O cenar.

En 2022 todavía puedo perder la noción del tiempo jugando a Civilization V.

Pasear por Paralía en un tarde de sol, es aún un privilegio. Y la música callejera también.

Tengo, definitivamente, que explorar la posibilidad de montar un negocio en torno a bebidas sin alcohol. Estoy frito de la Amstel Free y la Coca Cola Zero. Si al menos la Mahou 0,0 Tostada hubiese llegado a Grecia…

17 cosas nuevas que aprendí/experimenté esta semana

  1. Comí los primeros κουραμπιέδες (kurabiédes) del año. Son mis dulces navideños preferidos en Grecia. Se parecen a los nevaditos españoles y en realidad la receta es muy sencilla. No va más allá de mantequilla, cognac, azúcar glass, esencia de vainilla, etc. Pero están riquísimos. Esta ocasión los compré en una panadería cafetería muy chiquita de mi barrio, para acompañar el doble americano de los paseos.

2. Me hice un sandwich delicioso para desayunar. Bueno, bonito y barato.

3. Encontré esta pintada sobre los 100 años del Partido Comunista Griego (KKE). «Escribimos la historia, continuamos, venceremos».

4. Ya tengo el primer décimo de la Lotería de Navidad. El que compro cada año con mis amigos de toda la vida, los de Guadalajara. Acaba en 4 y esta vez yo creo que sí, que el Gordo cae en casa (Spoiler: No).

5. Leí un fragmento largo de «Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI» y discurrí que, pese a sus beneficios, el capitalismo genera brutal desigualdad entre los seres humanos y perjuicio para el medio ambiente. Es, además un generador de pobreza en la riqueza y, por tanto, el anticapitalismo no es una postura moral, sino activa. Una por la que hay que tomar partido, una estrategia a desarrollar para mejorar el futuro de todos.

6. Se me ocurrió que «Life without you is just allright» sería un buen título para una novela.

7. Estoy alternando el café griego y la moka con la prensa francesa. Me compré una pequeña en IKEA y he llegado a una proporción de 192g de agua y 13g de café como buena medida para mi. Sale rico.

8. Leí este reportaje sobre cómo se rodó la pelea entre Zazie Beetz y Regina King en «The Harder they Fall», el nuevo western de Netflix. Después vi la película, que no me emocionó tanto como a los críticos que la ponían tan bien estos días. (5/10).

9. Soñé despierto con hacer este viaje en tren (amo viajar en tren). Y probablemente lo haga en 2022. Bulgaria es un país que nunca me había atraído mucho, pero ahora lo tengo muy cerquita y mi perspectiva ha cambiado bastante en los últimos meses.

https://twitter.com/fuenareva/status/1457437769073139718

10. La COP26 de Glasgow tiene pinta de acabar en timo, una vez más. Pocos compromisos serios o urgentes para hacer frente al cambio climático. Al menos podríamos hablar de una vez de lo de prohibir los jet privados

11. Me reí muchísimo con este artículo de El Mundo Today.

12. El secreto para que una ensalada verde esté de verdad rica. Experimento al canto para la semana que viene.

13. Jaime Altozano puede decir lo que quiera, pero la versión ska rusa de «It’s my life» es insuperable.

14. Le recordé a una señorita influencer recruiter en TikTok que preguntar por salario y condiciones en la entrevista de trabajo, no solo no da bajona sino que es más que procedente. Mucha otra gente estuvo de acuerdo conmigo.

15. Estoy viendo 7 series al tiempo: Peaky Blinders (S2), El Tiempo entre Costuras (S1), What We Do In The Shadows (S3), Narcos: México (S3), Colony (S3), El juego del Calamar (S1) y Dear White Men (Vol.4). A razón de capítulo por semana. Me gusta más así, en pequeñas dosis. Salvo que me enganche mortalmente; pero no suele ocurrir.

16. También vi el segundo capítulo especial de Euphoria que a estas alturas aún tenía pendiente. Qué maravilla de banda sonora.

17. Mi comunicación en griego moderno mejora. En el capítulo de esta semana, entenderme con la vecina de arriba por una gotera que tengo en el techo de la cocina. No va mal la cosa, aunque el arreglo tiene pinta de ir pa rato.

Multitudes

Parece que 2019 hubiese sido hace un millón de años. En otra era. Una difusa en la que no llamábamos normalidad a la normalidad. Nos juntábamos en eventos masivos y disfrutábamos de las multitudes.

Este fin de semana, por fin, he recobrado esa sensación tras este año y medio pandémico en Grecia. Primero estuve en el Orgullo de Thessaloniki con amigos y amigas y me sorprendí de la concurrencia. Nadie esperaba que hubiese tanta asistencia, porque aquí falta un poquito por avanzar en diversidad y derechos sociales.

Luego, excursión a Skra mediante, recuperé el fútbol. El ambiente de fútbol, digo. Por fin he visto al PAOK en su estadio (el Tumba). Me sentó bien. De las particularidades de la cosa hablaremos otro día. Da para post por sí solo.

Aunque a algunos parece que les pesa, la vida de siempre se abre camino. Habrá matices, seguro, y algo nuevo habremos aprendido de toda esta experiencia con el Covid. Pero volveremos a tener ferias y fiestas y también disfrutaremos de los espectáculos rodeados de nuestros semejantes. Como nunca debió dejar de pasar.

Progresamos adecuadamente.

Comidas preparadas y casas sin cocina

Hace tiempo escuché una entrevista -no recuerdo el enlace, para variar- a unos emprendedores del sector del delivery que proyectaban un futuro en el que la gente pediría comida a domicilio al menos cuatro veces a la semana. Esa, explicaban, era la condición irrenunciable para que el tinglado fuese rentable a largo plazo. Cocinas fantasma incluidas, imagino.

En aquel momento, se hablaba incluso de construir pisos sin cocina; tales eran las perspectivas de negocio. Aún no había llegado la pandemia del COVID a nuestras vidas sologripistas y me pareció que el objetivo era exagerado. Yo no hacía tanto que había perdido un montón de peso entregándome a la alimentación sana, y mis costumbres incluían pedir una pizza o comer en un Burger King un par de veces al mes, como mucho. También porque me parecía una bonita forma de tirar tu economía por la borda en comida sabrosa pero insustancial.

Un par de años después de aquella entrevista, en cambio, mi perspectiva ha cambiado. En este tiempo -principalmente desde que llegué a Grecia-, he conocido a personas de muchos países que tiran de delivery con frecuencia o, directamente, comen regularmente gracias a él. No solo incluyo aquí las apps que te llevan los platos a domicilio, sino también los locales de comida casera que aquí son tan populares y, también, muy baratos.

Como ya, de nuevo, ni vivo solo ni tomo mis decisiones personales unilateralmente, me he encontrado con que aquí, en casa, también el sector de comidas preparadas ha invadido parte de mi rutina alimenticia. El coronavirus, claro, ha influido pero, pese a que me gusta mucho cocinar, también la realidad laboral, la gestión del tiempo y las costumbres en general de aquellos con los que me relaciono, han generado un afluente de platos ya cocinados en mi dieta.

Por una parte, convivir y relacionarte con gente de Italia conlleva inevitablemente a que la pizza esté presente en tu vida, como en la suya. Eso sí, nada de piña. Ni nada de cosas raras en la Margherita, per cortesía.

También es cierto que en Thessaloniki hay una innumerable cantidad de sitios de comida casera lista para llevártela al apartamento. He probado varios, pero mi favorito es Odiseas, en el que siempre hay cola, y que lo descubrimos al observar que la Policía se acercaba allí a pillar especialidades regularmente.

En Odysseas siempre hay cola, pero es una cola que va más rápida que un fórmula uno. Es un sitio familiar que recuerda bastante al episodio del sopero nazi de Seinfeld. Es comida barata, está rica y tienes que seguir unas normas que son, básicamente, tener claro lo que quieres o pensarlo rápido. Porque si no esa familia cocinera le da el turno a otro. Porque son gente con una prisa mortal por servir platos, que son los que ellos tienen y no pidas otros ni les líes con tontás.

Con tres euros comemos dos medio pollo con patatas fritas. Por seis, te comes un par de schnitzel de pollo o unos cordon bleu. Así que, claro, vengo de comprar allí, porque yo con los huesos de ese pollo legendario hago un fondo muy bueno para el arroz.

Hago caldo de pollo y, también, de pescado, con lo que compro en el mercado de Aristotelous. Porque sigo cocinando, porque cocinar es cultura, es diversión y es bien. Y por mucho delivery que quieran meter en nuestras vidas, a mi, queridos emprendedores, el piso me lo alquiláis con cocina. Faltaría más.

Te falta un papel

Hoy he tenido una de esas mañanas de papeleo. En principio era una cosa de trámite para conseguir mi ansiada tarjeta de residencia. Tenía todo en orden: originales, copias, fotografías, pasaporte…

Por supuesto, no ha sido tan sencillo. Cuando he llegado a la oficina para residentes de la UE, me he topado con un funcionario que, aparentemente, estaba en su primerito día de encargarse de esto. «Mmmm, no. Es que te falta un papel que diga…», me ha dicho el quisquilloso caballero. Total, que vuelva usted dentro de unas semanas. Básicamente, porque me ha sido imposible conseguir el papelito dichoso esta misma mañana, que ya es perdida.

Pelear con la burocracia es una de las peores cosas cuando estás fuera de tu país para una larga estancia. En caso de que no lo sepáis, la libre circulación por la UE es una cosa de turistas y gente de mal vivir pero, para el resto de los mortales, es como el yogur al fondo de la nevera: el día menos pensado, va y se caduca. Entonces, tienes que hacerte la EU Residence Card.

En Grecia, el asunto del papeleo no es cosa menor, porque aquí la administración electrónica no está precisamente avanzada. Un montón de webs oficiales, diseñadas por su peor enemigo, no tienen ni certificado de seguridad; por haceros una idea. La Sanidad pública, en este y otros aspectos, es aún más complicada. Pero de eso hablaremos otro día.

Generalmente, hay mucho, mucho documento para trámites sencillos. Y que venga el nombre de tu padre en todo, por supuesto. Aún así, en el año y poco que llevo aquí he visto avances. Por ejemplo, ahora es más fácil abrir una cuenta bancaria que cuando llegué. Milagros de Nuestra Señora de la Pandemia.

El personal de la oficina -amablemente, eso sí- me ha anotado otra cita para más adelante, cuando tenga el documento que necesito, en una tosca agenda de papel llena de garabatos. Solo espero que no se pierda. También me han confirmado que, a falta de ese pequeño detalle que se les ha ocurrido hoy, todo bien.

En el apartado positivo, veo frutos en mis esfuerzos por aprender griego. Aunque aún no estoy a la altura de Aristóteles -que en su plaza descanse- mi tosco conocimiento del idioma me permite ya entenderme con la gente un poco en, por ejemplo, situaciones como esta. Porque el señor administrativo era picajoso con los documentos pero, de inglés, ni idea. Ligó, ligó, pero que Óxi, filo mou.

Digno de Larra.

Cómo buscar trabajo en el extranjero sin morir en el intento

Venga, que sigo con esto de los post de utilidad y la información de servicio. Hoy os vengo con una nutrida selección de webs que pretenden ayudaros a la nada sencilla tarea de buscar trabajo en el extranjero. Muchas de ellas las uso yo. Otras no tanto, aunque la utilidad viene más bien determinada por el sector en el que estés buscando empleo.

Antes de eso… Lo básico.

Consejos útiles para conseguir un empleo en el extranjero

  • Hablar inglés. Aunque a estas alturas puede que no haya que recordarlo, el inglés es el idioma que, más o menos, de alguna manera, habla todo el mundo por ahí fuera; aunque sea a ratos o en la intimidad. Así que lo primero es quitarle un poco el polvo a ese nivel medio y mejorarlo de la mejor forma que se te ocurra. Si no sabes por dónde empezar, en este otro post expongo algunos pensamientos y acciones sobre cómo aprender un idioma por tu cuenta.
  • Hablar otros idiomas. Si vas a trabajar en el turismo o en un call center, es posible que con el español y el inglés ya haya opciones de lograr un trabajo. Si no, en la mayoría de sitios, probablemente, te van a pedir que hables el idioma del país. Puede parecer obvio, pero he visto mucha gente que considera que, como en (Inserte aquí nombre de país hecho de luz) ya saben inglés, pues a la gente le va a dar igual hablar en su idioma o no. Craso error que te llevará a una catarata de noes en tu vida. Como poco, si vas a un país de Europa donde el idioma nativo no es el inglés (Pista: casi todos), más te vale enterarte al menos de lo básico. Los idiomas son una de esas herramientas en las que sí merece la pena invertir tiempo y dinero. Laboralmente y, también, porque molan.
  • Tunear una carta de presentación. Es un rollo. Lo sé. Y más cuando la ratio actual es de una respuesta por cada doce mil ofertas aplicadas. Sin embargo, si te interesa un puesto concreto, mi experiencia es que la carta de presentación hace casi más que el CV. Cuéntale al reclutador por qué tú de entre todas las luminarias que se han presentado a ese puesto. Y también, ya de paso, por qué molas en general.
  • Póntelo fácil. Emigrar es duro de por sí. No te lo hagas más difícil. No se trata de lograr el trabajo de tus sueños a la primera, ni de hacer proyecciones excesivamente optimistas en tu cabeza. Ojo, si desde el minuto uno es todo una maravilla, estupendo. Pero no vayas con esa idea en la cabeza porque, como se suele decir, en ningún sitio atan los perros con longanizas. Una de las circunstancias más complicadas, es el dinero. Asegúrate de que cuentas con recursos suficientes y amigos/conocidos que te puedan echar un cable si es necesario. También, si es posible, intenta buscar empresas que ofrezcan un relocation package (que al menos te pagan el vuelo y el hotel una o dos semanas). No es que sean muchas, pero las hay.
  • No desesperes. Igual que Dori sigue nadando, tú sigue buscando hasta que des con algo que merezca de verdad la pena. A veces lo puedes conseguir desde España, con una búsqueda online. Otras, en cambio, conviene más ser ese tipo/tipa que estaba en el momento justo y en el lugar adecuado. Pero sobre todo ten claro que buscar trabajo es una tarea difícil. Y un trabajo en condiciones, ya ni te digo. Inténtalo mucho, porque va a haber muchos losientos y muchos silencios.

Y ahora ya, vamos con la cosa. No pretendo que lo que viene sea una oferta extensísima, que abarque todo, sino un compendio de mis experiencias y de lo que he visto por ahí durante bastante tiempo. Espero que aún así te sirva, querido lector, para pillar alguna idea y orientarte hacia donde te parezca.

Lista de recursos e ideas para encontrar empleo fuera de España

Generalistas

LinkedIn. Perdonadme la obviedad, pero no podía faltar esta red social donde se acumulan ofertas de todo tipo, incluidas un montón que describen trabajos que no conseguirás jamás descifrar de qué van. Para roles especializados funciona mejor. Pero en LinkedIn hay de todo y, a veces, va y suena la flauta. No temas enviarle una pregunta sobre un puesto concreto a un reclutador o a alguien que trabaja en esa empresa. Muchos contestan si eres educado, concreto y no te vas por los cerros de Úbeda.

Una idea interesante es poner spanish en el buscador de empleo de la app, y chequear las ofertas. Si antes decíamos de hablar otros idiomas, el español también puede ser una oportunidad fuera. Además de LinkedIn también conozco una especie de Red Social laboral que se llama The Dots y que no he usado mucho. Si alguno tenéis experiencia con ella, contadlo en los comentarios.

Portales de empleo. Si, aquí entrarían los Infojobs, Infoempleo, etc. de turno. En esos dos a veces aparece alguna oferta fuera de España, pero no os recomiendo perder mucho el tiempo con ellos. Si tenéis decidido el país al que queréis ir, os recomiendo que acudáis directamente a los autóctonos. Monster e Indeed suelen tener sites dedicadas en cada país. Son una opción en la que podéis encontrar ofertas, aunque nos están especialmente pensadas para trabajadores que emigran, sino para gente que es de allí o vive allí ya. Aún así, nunca está de más echar un ojo.

ETT’s. Empresas como Randstadt, Adecco, Manpower y similares. Una búsqueda en Google os llevará a un abanico interminable de intermediarios que manejan cientos de ofertas. Aunque os suenen de España, muchas operan en varios países. En Irlanda, por ejemplo, está Headhunt International, que no es muy grande, pero lleva bastantes posiciones en el sector sanitario y, también, en call centers.

Institucionales

Las instituciones con ramificaciones y sedes en el extranjero suelen publicar periódicamente ofertas de empleo para diferentes especialidades. El Instituto Cervantes, que también oferta becas, es una de ellas. También lo hacen algunos ministerios, como el de Exteriores, que asimismo convoca de vez en cuando para puestos en embajadas fuera de España.

Por otro lado, nuestro país es miembro de la Unión Europea, y eso te puede valer para utilizar recursos oficiales puestos a disposición de sus ciudadanos. Por ejemplo, la red EURES, que publica ofertas de empleo en todo el territorio o, directamente, las propias convocatorias para engrosar la plantilla de las instituciones europeas. Las pruebas son un reto, pero el trabajo probablemente lo merezca.

Buscar trabajo en Europa

Y ya que estamos con Europa, podéis buscar trabajo dentro y fuera de la Unión utilizando estas dos webs: Eurojobs, que tiene un desarrollo y diseño bastante deficientes pero muchas ofertas, y Careers in Europe, que tiene menos puestos disponibles, pero te desesperará menos cuando la uses.

Webs especializadas

En español, uno de los mejores recursos para buscar trabajo en el extranjero es MeVoyalMundo y, también, una web que tienen asociada y se llama MeVoyJobs. La primera ofrece un poco de todo: consejos, experiencias de gente que ha trabajado fuera y cómo lo ha hecho… La segunda es más parecida a una web de ofertas de empleo pura y dura. Ambas son fuentes de consulta relevante y útil si estás buscando trabajo fuera de España.

Además de estas dos, también os va a gustar, seguramente, Trabajar por el Mundo. Lo mismo: becas, consejos, ideas, convocatorias…

Más parecidas a portales de empleo, por otra parte, son también SearchJobsAbroad y la más rimbombante «The World’s Job Site«, que se centra en trabajos para «XPats». Ambas os pueden valer para encontrar un curro fuera.

Encontrar trabajo en Grecia

En Grecia, ya que estamos, conozco dos webs de empleo interesantes, aunque la mayoría de ofertas requieren conocimientos de griego moderno. Una es Kariera, en la que hay un poco de todo. Y la otra es Greek Startup Pirate, que es más para trabajos cualificados dentro de empresas de nueva creación y con un perfil más tecnológico.

Aparte de eso, están las empresas de Customer Service y hostelería. Pero con ellas vamos más adelante.

Trabajos en el extranjero por sectores

Si además de buscar un empleo en el extranjero, deseas centrarte en un sector en concreto, es posible que algunas de estas webs te sean de utilidad:

Buscar empleo en el extranjero si trabajas en la hostelería o el turismo

Aunque ahora mismo son dos opciones que no levantan cabeza debido a la pandemia de coronavirus, la hostelería y el turismo siempre han sido excelentes opciones para encontrar trabajo dentro y fuera de España. Las condiciones a veces no son las mejores, pero en ocasiones se pueden encontrar buenas oportunidades.

En este caso puede funcionar el presentarse allí para estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado, aunque solo lo recomiendo si sabes donde vas y tienes algún contacto que te pueda echar un cable. Conviene conocer dónde son las temporadas turísticas más importantes tanto en invierno como en verano, para poder rotar buscando trabajos que suelen ser estacionales, aunque pueden estar bastante bien remunerados. También es posible que eches más horas que un reloj en algunos.

Summer jobs es una web bastante veterana que te permite encontrar estancias laborales de todo tipo en el extranjero. Hay trabajos de temporada en campamentos, alimentación, cuidando niños, de socorrista, etc.

Luego está Season Workers que, además de los trabajos de verano, también tiene ofertas de invierno, principalmente en estaciones de esquí. La temporada, en este último caso, suele ir de diciembre a abril, si no estoy mal enterado.

Si lo tuyo es la restauración, en cocina o en sala, puedes mirar en Hosco España, donde hay ofertas para trabajar en el extranjero en esos puestos. También están Catering International, Caterer Global y All4Chefs, como alternativas. En Grecia, JobTrust lleva bastantes ofertas para trabajar en hoteles de cuatro y cinco estrellas. El sueldo no suele extasiar, pero te incluyen alojamiento y comida normalmente.

Otra opción que puedes contemplar en este ámbito, si te va la navegación, es trabajar en un crucero. All Cruise Jobs suele tener ofertas de todo tipo que involucran a las principales navieras: Costa, MSC, Princess… Si lo prefieres, también puedes buscar directamente en la propia web de cada una de estas empresas y ver si hay alguna posición abierta o algún sitio donde dejar tu CV.

Aerolíneas: molan más si eres joven

No quería cerrar este apartado sin comentar lo de las aerolíneas. Si quieres ser azafato/a de vuelo (AKA Cabin crew) puedes aplicar en las webs corporativas, investigar en los portales de empleo anteriormente mencionados o acudir a unos eventos masivos de reclutamiento que suelen hacer en hoteles en diferentes ciudades. Por ejemplo, Ryanair o Emirates son dos compañías bastante conocidas que lo hacen.

El proceso de selección suele ser, primero, online, para después pasar un examen de idiomas y una entrevista personal junto a los demás candidatos. Si vas a uno de estos eventos, vas a encontrar perfiles muy jovencitos. En general, pasados los treinta años, las posibilidades de que te escojan se reducen exponencialmente. Pero si lo hacen, que sepas que tendrás que pasar unas semanas de formación donde ellos te digan y luego, en el caso de Ryanair (que incluye Air Malta y Lauda), te destinarán a una base europea que no puedes elegir tú. Al menos así funcionaba hasta hace no mucho. La formación no es remunerada, por cierto.

La parte chula es que el sueldo no está mal y que conocerás mundo. En Youtube puedes encontrar vídeos de algunas personas que explican detalladamente cómo es la vida trabajando como tripulante de cabina. Te presentes o no a las pruebas de selección, son divertidos de ver.

Trabajar en el extranjero en tu propio idioma

Como os decía antes, en Europa la gente tiene la manía de hablar otras lenguas. Un drama que no debe echaros atrás en primera instancia, porque se puede encontrar trabajo hablando español e inglés. Lo de inglés, lo subrayo, porque aunque tengáis la opción de realizar un servicio al cliente en vuestro idioma, lo más probable es que el lenguaje de comunicación dentro de la empresa sea el de Shakespeare.

No todo son call centers, aunque os digo también que va a ser lo más habitual que encontréis dentro de esta categoría en sus múltiples vertientes: servicio técnico, ventas, moderación de contenidos… etc.

Top Language Jobs suele tener ofertas actualizadas, como también European Language Jobs, cuya interfaz es mucho más pocha. En ambas podéis buscar por idioma requerido para desempeñar el trabajo, por países y por sectores. Otras opciones que podéis contemplar son Multilingual Job Vacancies, Job Coconut y Graduateland.

Otros sectores

No todo va a ser turismo, así que la web ofrece recursos para los trabajadores de otros muchos sectores que quieran probar suerte en el extranjero. Unos ejemplos:

Creative Mornings: si eres creativo o trabajas en empresas de ese ámbito, la bolsa de empleo de esta excelente web te va a gustar. No sólo hay ofertas en Estados Unidos, aunque son las más, y encontrarás todo tipo de perfiles. Seguro que encajas en alguno.

Bestseller: para los interesados en encontrar empleo en el sector de la moda, esta empresa ofrece puestos en una variedad de países: Holanda, Dinamarca, Alemania…

Games Jobs Direct: oportunidades de localizar un puesto de trabajo en el sector de los videojuegos por todo el mundo. No solo programadores, sino también ejecutivos, diseñadores, animadores, marketinianos, etc.

Bola extra: becas, voluntariado, working holidays…

Si te va la aventura o estás buscando una primera experiencia sobre lo que es vivir o trabajar en el extranjero, quizá te apetezca más un puesto como voluntario, una beca de estudios o una Work and Holiday visa. Mi experiencia en esto, os digo desde ya que se limita a la beca Erasmus, que disfruté en Alemania hace ya demasiado y que fue algo maravilloso.

Sin embargo, la Erasmus tiene sus limitaciones, y más ahora que los british han tomado las de Villadiego. Y esta beca universitaria no abarca a aquellos que estén decididos a irse a lo que yo llamo «los países difíciles». Esos a los que quiere ir todo Cristo, pero que no dejan entrar a la gente así como así para trabajar. Es decir, Australia, Canadá, Japón y Estados Unidos.

Para estos, existe la posibilidad de entrar en el programa Working Holiday visa, que permite una estancia no muy dilatada en el país, pero con la que puedes trabajar, ganar un sueldo y vivir la experiencia. Una búsqueda en youtube te permite encontrar a gente que ha estado por allí utilizando este procedimiento y las embajadas de cada sitio en España suelen detallar bien los pormenores. Ojo con esto, porque suele haber una limitación de edad. Por ejemplo, Japón no acepta candidatos mayores de 30 años.

Working Holiday visa Japón

Working Holiday visa Australia

Working Holiday visa Canadá

Si lo que te va es el voluntariado, conozco dos páginas que ofrecen tanto puestos en ONG’s remunerados como estancias en las que tienes un paquete de ayuda y poco más. Una es Idealist y la otra es la del programa francés V.I.E, cuyas ofertas son remuneradas y aparecen perfiles un poco más elevados en cuanto a formación. Merece la pena echar un vistazo en ambas.

Por último, me parece interesante la propuesta de Worldpackers, aunque nunca la he probado directamente. Se trata de una aplicación que te permite «viajar por el mundo haciendo voluntariado» y que se parece más a una red social que a un portal de empleo. Hay propuestas por todo el mundo y muchas de ellas interesantes, aunque la mayoría no suelen ofrecer mayor salario que el alojamiento y alguna comida. Advertido quedas, aventurero.

Trabajar en remoto desde donde quieras

Igual suena raro, pero también puedes trabajar en remoto desde el extranjero, para empresas españolas o de otros países. Las condiciones, es decir, cómo de lejos te puedes ir, dependerán de cada compañía, pero no está de más incluir algunas webs interesantes con esta opción. Por si quieres poner el ordenador y la mesa en las playas de alguna parte.

Remoters ofrece puestos de trabajo desde casa para empresas principalmente españolas en varios sectores. Digo principalmente porque últimamente he visto que se han sumado al carro algunas de otros países. En cualquier caso, esta es una web a la que voy a prestar más atención de ahora en adelante.

Remotify se promociona a sí misma como «el primer buscador de empleo remoto en España». Igual que comentaba antes, aquí la cuestión sería ver si te permiten trabajar para ellos mientras estás viviendo fuera o de viaje. Hay numerosas ofertas de diferentes perfiles y aseguran que están todas debidamente verificadas.

GoWHF principalmente tiene ofertas en Estados Unidos, pero quizá es una buena forma de introducirse en las empresas de allí. No en vano, dicen que podría ser la nueva revolución por venir. Compañías de todo el mundo contratando trabajadores en remoto a lo largo y ancho del planeta.

Y, de momento, esto es todo lo que os tenía que contar sobre buscar trabajo en el extranjero. Si veo cosas nuevas que me resulten interesantes, con seguridad actualizaré el post para incluirlas. No dejéis de compartir el post y también de aportar lo que consideréis necesario en los comentarios.

El coste de la vida en Grecia (I): la vivienda

Una de las primeras cosas que te preguntas cuando te vas a vivir aun país extranjero es cuál será allí el coste de la vida. Si te dará el salario para vivir decentemente o estarás entregado al cuencoarrocismo. ¿Cómo es el coste de la vida en Grecia, según mi experiencia? Vamos por partes. En el caso del post de hoy… Las casas.

DISCLAIMER: Hablo desde mi experiencia personal en Thessaloniki / Salónica y lo mismo tú tienes otra. Me parece bien. Cuéntanosla a todos en los comentarios.

La vivienda: asequible, pero no tanto.

Cuando empiezas a leer sobre el tema en Internet, en webs, blogs y foros, parece que la vivienda vaya a ser regalada. La realidad es que los precios son más asequibles que en España, pero tampoco una fantasía exótica. En general, para un extranjero que llega de nuevas, el coste de una habitación en un piso compartido oscila entre los 200 y los 300 euros.

La parte buena es que, en muchas ocasiones, este precio incluye las facturas. Por hacerse una idea, un estudio pequeño para uno solo en el centro de Thessaloniki (Salónica), anda entre 350 y 500 euros. En ocasiones, como digo, con facturas incluidas. En otras, no.

También se pueden encontrar algunos pisos majetes de un dormitorio en ese rango de precios. Existen dos factores a tener en cuenta: AirBNB y los Erasmus. Los mejores pisos, los más cuquis, en circunstancias normales suelen estar destinados a alquilarse para turistas o para los estudiantes europeos que llegan. En Thessaloniki, por ejemplo, hay dos universidades, la Aristóteles y la de Macedonia.

En general, los caseros prefieren a los Erasmus como inquilinos que a ti, pobre trabajador. ¿Por qué? Yo barrunto que es porque prefieren dividir los pisos en habitaciones y alquilarlas separadas. De modo que generalmente encuentras pisos de tres habitaciones muy apañados que se rentan para varias personas y que, posiblemente, pasan a ser turísticos cuando termina el curso. Y así.

De hecho, es muy habitual ver anuncios de pisos en los que no todas las habitaciones cuestan lo mismo. Hay siempre alguna que es «la buena» y que te cuesta 20 euros más al mes, por ejemplo.

¿Cómo encontrar piso en Grecia?

Dicho esto, es posible encontrar piso en Grecia si has venido a trabajar. Así que adentrémonos en las profundidades del mercado inmobiliario, nuestro gran amigo.

¿Qué puedes hacer para encontrar piso en Grecia? Esto:

  • Buscar en Facebook. Mucha gente, incluidas las inmobiliarias, publican anuncios de alquiler y venta de pisos en Facebook Market. A mi esta es una opción que me da gato porque la app de Facebook para buscar piso no me gusta. Pero es una opción que no puedes obviar y, de hecho, mi primer apartamento en Grecia llegó por esta vía.

Buscar piso en Facebook hará que te encuentres con gente que no contesta al mensaje, gente que sólo quiere Erasmus y gente que sólo quiere alquilarle el piso a chicas (sorry, mate). Supera las ganas de matar y persevera, que algo terminará apareciendo. Incluso la misma persona que te dice «solo Erasmus» puede que al rato te mande un «Pero tengo otro piso que…».

¿Hay algo más en Facebook aparte del Market? Sí. Los grupos. Busca en español y busca en inglés y, si sabes griego, busca en griego. Busca grupos de todo lo que se te ocurra. Las mejores opciones: pisos para Erasmus (está la cosa muy mala y en esto sí puede molar ser segundo plato), comunidades expat en Grecia, «amigos de Grecia en habla española», «Españoles en Grecia» y cosas así. Siempre hay movimiento de pisos e incluso de trabajos en estos grupos. Son importantes, e igual hasta haces amigos.

Algunos existentes que pueden darte una idea: Comunidad Española de Grecia /Expats Thessaloniki / Erasmus Accommodation in Thessaloniki by ESN / Españoles en Tesalónica /

  • Spitogatos: Esta es otra fórmula que te recomiendo explorar. Spitogatos.gr es una web inmobiliaria que suele tener bastantes ofertas de alquiler y venta de pisos. Funciona muy parecido a lo que es Idealista o Fotocasa, en España, y se puede poner en inglés, así que también te será útil. Funciona como web y, también, como app en el móvil. Y es naranja. Muy naranja. Naranja todo.

Otra opción parecida a Spitogatos, puede ser Tospitimou.

  • Las inmobiliarias: no podía faltar el Real Estate en esta lista porque, aunque nos gusten poco, estas empresas forman parte del juego, y es muy probable que tengáis que relacionaros con ellas en vuestra búsqueda de piso. Las inmobiliarias tienen la ventaja de que pueden asesoraros y ayudaros a encontrar lo que buscáis. Además, harán de intermediario con vuestro casero griego, que también está bien, y os pueden echar una mano para resolver papeleos. La parte mala, obviamente, es que os cobrarán una comisión por la transacción, que varía dependiendo de cada empresa.

Os pongo aquí algunos nombres de inmobiliarias griegas (alguna puede que sólo esté presente en Thessaloniki): RE/MAX New Deal / Olympus / ACB / Istos Properties / Pasalidis Real State / TK New Line / Koukios Real State / Koukouserakis Real State / Oikies Real State / Noikiaseto.

  • El boca a boca: obviamente, este método también puede funcionar en alguna ocasión, y te puede granjear un apartamento sin comisión de inmobiliaria, gracias a alguien que conoce a alguien, que conoce… Si llegas a Grecia de nuevas, será más difícil. Pero con el tiempo, conocerás a gente. Socialízate, que para eso has cambiado de aires, hombre/mujer.

Las facturas

En mi experiencia personal (un año en Grecia, hasta el momento) siempre he escogido la fórmula alquiler + facturas incluidas en el precio del alquiler. Primero, te evitas oscilaciones en el dinero que gastas al mes en piso y suministros y, segundo, te evitas molestias como dar de alta o de baja el servicio de luz, Internet, agua o lo que sea que tengas que contratar. Para mi, es la fórmula ideal.

Si para ti no lo es, no puedo decirte cómo se da de alta ninguno de estos servicios en Grecia, porque no he tenido que hacerlo nunca. Tampoco estoy muy seguro de lo que cuestan por separado.

Los contratos de alquiler

Vale, ya has encontrado piso con mi infalible ayuda. ¿Algo más? Sí. Información de servicio. Seguro que puedes hallar la fórmula de encontrar un piso con alguien que no te haga contrato, ni pagues impuestos, y te duela un montón la cabeza luego por atontao. Pero este blog cree en los impuestos, porque ayudan a repartir la riqueza y a financiar servicios públicos que hacen que nuestras vidas sean mejores. Por favor, haz las cosas bien. No lleva mucho, no cuesta tanto y te traerá beneficios a largo plazo, créeme.

En Grecia los contratos te los harán en griego, obviamente, pero puedes pedirle a la inmobiliaria o al casero, que te faciliten una copia en inglés. Aunque sea una un poco redactada de aquella manera, en inglés «nivel medio», te enterarás algo mejor de las condiciones que acuerdas.

Luego, si estás trabajando en Grecia al menos, pide que suban el contrato a Taxisnet, que es la web que tiene el Gobierno griego para administrar muchas cosas relacionadas con servicios públicos e impuestos. En el apartado MyTaxisnet, tienes que acceder a tu perfil y aceptar el contrato. Seguramente, en tu empresa puedan asesorarte en esto.

Sagapó (digo, sacabó)

Y ya está, amigo/a. Ya tienes piso y puedes dedicarte a disfrutar de la vida. Tómate un frappé a mi salud por haberte revelado todas estas maravillas sobre encontrar piso en Grecia y listo.

Habrá más textos como este en el blog, seguramente. Porque tengo más aspectos del coste de la vida en Grecia que abordar, y porque he puesto un uno en el título.

Toque de queda

Nueva York va a aprovechar San Valentín para volver a abrir el interior de sus restaurantes, aunque solo a un 25% de su capacidad. Un respiro para muchos negocios que llevan cerrados desde mediados de diciembre.

De hecho, parece ser que hay bastantes reservas ya para ese 14 de febrero, día de los enamorados de comprar bombones a lo loco. En estos momentos, cualquier oportunidad para llevar a la gente a los restaurantes es buena, imagino.

Mientras, en Grecia, el Gobierno da marcha atrás parcialmente a la apertura de tiendas en Atenas. Los comercios vuelven al sistema «click away» (que es un rollo repollo, ya os comento) en la región de Attica, que concentra el renovado aumento de casos, y en algunas otras zonas del país que también están de lo suyo.

En Thessaloniki, de momento, nos dejan las tiendas abiertas y nos mantienen el toque de queda a las 9 de la noche. También se queda así en las áreas que pasan a rojo, como Atenas. Había debate sobre si adelantarlo a las 6 de la tarde, pero se ha desechado esa idea. La salud mental de todos lo agradecerá.

Así queda pues el mapa de Grecia, dividida en zonas amarillas y rojas. Creo que en algunas zonas rojas sí se ha aplicado el toque de queda desde las 18 horas, pero en Atenas, seguro que no.

Imagen: Makthes.gr

El toque de queda es, de todas las restricciones a las que nos enfrentamos desde ya hace un año casi, la que más interfiere con mi vida diaria. El hecho de salir a dar un paseo con el reloj en mente es terriblemente desmotivador. Sobre todo cuando estás disfrutando de la conversación o del simple hecho de estar en la calle un rato. Si me das a elegir entre tú, la gloria o quitar el toque de queda, tengo clara mi opción.