Saltar al contenido →

Estética revolucionaria y tendencias

En el NYT, escribe Tony Perrottet sobre la influencia de Fidel Castro, el Che Guevara y la revolución cubana en general en la moda desde 1960 en adelante:


“Cuando la fotografía de Castro apareció en la primera plana de The New York Times tras su llegada, el pie de foto era casi innecesario: todo mundo reconocía inmediatamente a aquel hombre por su estilo único al vestir, que combinaba un uniforme, una gorra militar de trabajo y una barba desaliñada. “


“Desde entonces, la moda no ha hecho más que seguir desnaturalizando el estilo, por lo que ahora se pueden encontrar pantalones de camuflaje en cualquier parte, desde Old Navy hasta Balmain. “

The New york times. tony perrottet. 19-04-2019

Dice el artículo que Tom Wolfe se inventó el término radical chic para definir la adopción del estilo revolucionario por parte de la sociedad neoyorkina. El caso es que tanto la estética del barbudo como la ropa militar o la mítica foto del Che Guevara en las camisetas forman parte de la sociedad de consumo tanto como la chaqueta del ejército alemán. Y es que al capitalismo se le da excepcionalmente bien la asimilación de la rebeldía hasta convertirla en parte de sí mismo. El último episodio que se me ocurre es el de Bella Ciao, la canción de los partisanos italianos, convertida en éxito de discoteca desde su utilización en “La casa de papel”.

Aún así no debe extrañarnos que la moda se aproxime a la estética revolucionaria u obrerista. Pese a que a veces damos por hecho que las influencias vienen de arriba hacia abajo, Guillaume Erner expone en su libro “Sociología de las tendencias” que


” la idea según la cual los “dominados” intentan imitar el estilo de vestir de los “dominadores” parece anticuada. La moda está forjada por varias influencias y no todas proceden de los segmentos más favorecidos de la sociedad.”

guillaume erner. “sociología de las tendencias”

Del mismo modo podríamos decir que la moda street style, que tanto se lleva ahora -una auténtica locura en Youtube- bien puede responder a eso que dice Erner de que “ya no se sueña con el estilo de vida de la gran burguesía: se puede desear su riqueza, pero no sus modas”.

Yo, aparte de unas cuantas prendas de camuflaje, tengo una gorra de la policía de la DDR que me agencié en Berlín, por si me da un día por disfrazarme; y unas botas Dr. Martens de punta de acero que están machacadísimas ya las pobres. Esa es toda mi estética revolucionaria. Igual me tengo que pasar por 198, la marca de ropa “de izquierdas” que convenció a Pablo Iglesias para el debate de anoche.

De las tallas de pantalones y de camisas que me llevas, Pablo, ya hablaremos otro día. Ainsss, qué cruz.

Pablo Iglesias en el debate a cuatro de Atresmedia con el jersey de la marca 198. Imagen: Verne.

Publicado en Moda

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.