El podcaster Joe Budden retira su programa de Spotify

El antiguo rapero y ahora podcaster Joe Budden, se lleva su exclusivo programa de Spotify.

Budden y sus invitados se quejan de que la compañía sueca se centra en los números y no en la calidad del contenido. También de algunas condiciones laborales y de remuneración en la plataforma. Básicamente, el showman dice que Spotify le está “saqueando”. “Hay un ecosistema entero aquí que tienes que respetar”, espeta además Budden a los responsables de la empresa.

No es habitual que las estrellas del podcasting se pronuncien sobre la industria, pero en los últimos días sí que hemos oído algunos comentarios desde la otra orilla. Sin ir más lejos, el CEO de Spotify, Daniel Ek se metió en un bonito jardín hace poco, cuando recomendó a los artistas ponerse las pilas a la hora de crear contenidos en lugar de pretender vivir de éxitos pasados.

Es normal que a Ek le parezca que un cantante no puede estar “tres o cuatro años” viviendo de los éxitos de un disco. Porque Daniel está al frente de una plataforma de streaming. Y las plataformas de streaming quieren calidad… a ratos. El resto del tiempo prefieren churros. Churros y atención a punta pala, que es de lo que va la nueva economía de los contenidos.

Aunque existan Woody Allen y Clint Eastwood -que van casi a peli por año, aunque no todas de calidad excelsa-, la pretensión de los ejecutivos choca bastante con la realidad del proceso creativo. Para que una obra artística alcance un nivel de calidad superior, hay toda una serie de etapas que no pueden ser ignoradas al albur de la producción en masa. Pretender convertir a los creadores en operarios de una fábrica de contenidos a cascoporro sólo puede ir en detrimento del público destinado a disfrutarlas. Aunque esto entronca con que, a base de estresarnos con una oferta absolutamente desmedida, casi nos hemos habituado ya a la bulimia audiovisual. Deglutir rápido un disco, una película o una serie -si es corta y se puede reproducir en 2x mejor- y a por la siguiente, para que no se nos escape el tren de la actualidad.

Imposible mantener las churrerías, si no. Que se lo digan a Joe Budden.