Mi dieta audiovisual de marzo 2021

Con un poco de retraso sobre lo habitual, este repaso a lo que vi el mes anterior. Bastante, la verdad.

Películas que vi en marzo

Padre no hay más que uno: había oído hablar de ella, porque le fue bastante bien en España y, también, porque Prime Video no dejaba de promocionármela siempre que tenía la ocasión. Una comedia familiar, entrañable y simpática. Con mejores gags de lo que esperaba, la verdad. Me lo pasé bien. (6/10).

Raya y el último dragón: Para mí, lo mejor que ha hecho Disney en mucho tiempo. Raya es una película divertida, imaginativa, llena de acción y visualmente muy bonita. Tanto si la veis con niños como sin ellos, la disfrutaréis. (9/10).

El rey de Zamunda: Cuando era un chaval, Eddie Murphy era mucho Eddie Murphy. Me encanta “El príncipe de Zamunda” y me temía lo peor cuando vi que Prime Video estrenaba la segunda parte. Sin embargo, la película mantiene el espíritu de la primera entrega y es una comedia digna, aunque tampoco os va a volar la cabeza. Me ha gustado volver a ver al elenco de la primera parte tantos años después. La pega, como siempre en este tipo de películas, es que adivinas por dónde van a ir los tiros desde el minuto uno. (5/10).

Greenland, el último refugio: Aquí también me esperaba una catástrofe, y no porque sea cine de desastres naturales. Contrariamente a mis expectativas, es una digna cinta de aventuras sostenida por la presencia de Gerald Butler y Morena Baccarin. La premisa es un poco lóquer, pero me interesó -y puso de los nervios- el viaje de esta familia que intenta escapar al fin del mundo.

Snowden: Rodada con el pulso de Oliver Stone, hacía ya que quería saber más de esta historia a la que no me había acercado mucho hasta ahora. Emocionante e intrigante a partes iguales. En el filo del panfleto, también. Mola. (7/10).

La otra Missy: La han puesto a caer de una burra, pero a mi esta película me da lo que espero de una comedia idiota de estas características: entretenimiento puro y duro y algunas carcajadas ruidosas. Qué graciosa es Lauren Lapkus. (6/10).

Guerra de likes: Está en Prime Video. Comedia mejicana con trasfondo de crítica al mundo influencer y a las redes sociales. Bastante superficial, anodina y, sobre todo, extremadamente convencional. Nada nuevo. (4/10).

Una historia real: basada en un caso real, Jonah Hill y James Franco sostienen con soltura este drama que conecta a un periodista despedido del New York Times y a un asesino que se hacía pasar por él. Me gustó. (7/10).

Cementerio de animales: Es el remake de 2019. No recuerdo haber visto la anterior. Basada en una novela de Stephen King, se deja ver y entretiene. Poco más. No me dio mucho miedo, y eso que soy muy cagao para el cine de terror. La banda sonora está bien.

Nomadland: Pongo las películas en el orden en el que las he visto, más o menos. Si no fuese así, “Nomadland” estaría la primera. Una historia que destila verdad, con una Frances McDormand brutal. Las alegrías y miserias de una clase trabajadora obligada a vivir en la precariedad, desplazándose en una casa rodante de un curro temporal a otro. También habla mucho de la libertad pero, sobre todo, es una película sobre una mujer que intenta superar una pérdida. O así lo veo yo. Bella en todos los aspectos. (9/10).

Monster Hunter: Yo intento que me guste algo de Paul W.S. Anderson, pero no se deja. Acción a lo loco de unos marines que se ven atrapados en un mundo paralelo. Todo a mayor gloria de Milla Jovovich, que hace muchas posturitas, y de unos efectos especiales no tan buenos como querrían hacernos creer. El tramo medio de la película está bien pese a un inicio tedioso. Luego ya se descompone todo. (3/10).

La llorona: Pensaba que me iba a cagar y tener pesadillas por las noches, pero no da para tanto esta historia de miedo con leyenda mejicana de por medio. Tiene algún momento inquietante, pero no es mucho lo mío. Daba para más. (4/10).

Series que vi en marzo

El pionero (HBO): es una docuserie de cuatro episodios sobre Jesús Gil y Gil, un personaje archiconocido para cualquiera que viviese en la España de los 90 y primeros 2000. Aunque la cantidad de testimonios de familiares y amigos hace que bordee la hagiografía en algunos momentos, el retrato tiene valor documental y, además, está muy, muy bien montado y contado. (8/10)

Nevenka (Netflix): Ha dado mucho que hablar esta otra miniserie documental, sobre un caso que fue muy sonado en España. Hace ya veinte años y Nevenka vuelve a la actualidad para contar su historia. La verdad, me ha impresionado la falta de perspectiva que tenía sobre este caso (me pilló con 18 años en su momento) y no recordaba que hubiese suscitado reacciones y actuaciones tan vergonzantes. Merece la pena verla entera. (8/10).

Ataque a los titanes (Prime Video): No me va demasiado el anime, aunque de cuando en cuando le hago algún acercamiento. Está bien, pero los dibujos son muy feos y la historia pierde fuerza al rato. No es mi rollo, como decía. (6/10).

Raised by Wolves (HBO): Ridley Scott y ciencia ficción. Con estos reclamos, no me la podía perder. Me alegro de haberla visto. Va de menos a más. Es una historia rara de narices, pero le coges cariño a los personajes, aunque los principales sean androides. (7/10).

Tribus de Europa (Netflix): De los creadores de “Dark”, que tuvo una temporada muy buena, una pasable y otra infumable. Los germanos repiten en Netflix con una especie de remedo de “Los 100” y, para mi, fracasan. No pasé del tercer episodio. (3/10).

Sky rojo (Netflix): No es que nos prometiesen que iba a ser la nueva “casa de papel”, pero sí. Iban a eso. No llega. Se agradece que sean sólo seis capítulos de media hora. Todo muy trepidante y lleno de adrenalina y todo muy difícil de creer. Entre tanto exceso, un cliffhanger final bastante tramposo. Aún así, mal se tiene que dar para que no vea la segunda temporada. (6/10).

Hay montones de referencias al cine de terror en “La larga noche” de Juego de Tronos

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