El vídeo y el futuro

G/O, la propietaria de, entre otros, Deadspin, Jezebel, Kotaku o The Onion, despidió el pasado viernes a 15 empleados de su departamento de vídeo. Simplemente, van a usar el dinero para otras áreas que ahora mismo les parece que merecen más los recursos.

En Twitter, los comentarios de indignación no se han hecho esperar. Algunos, claro, de los propios afectados. En abril ya hubo 14 despidos justificados por la situación con el coronavirus y el consiguiente descenso de la inversión publicitaria.


Curioso que sea el departamento de vídeo el que ponga los desempleados porque hay sitios más interesantes en los que invertir el dinero. Hasta hace nada nos han venido diciendo en todas partes que el vídeo era el futuro de la comunicación y los medios y que ya nadie leía nada que fuese más largo de 300 palabras.

Esto último, por cierto, yo creo que es cuestión de dispositivos. En el portátil o el móvil cuesta leer un artículo extenso, pero la experiencia mejora en la tablet o, sobre todo, en el libro electrónico. ¿Sabéis que he echado de menos últimamente? El periódico y la revista de papel, por aquello de que te permiten leer un producto ya cerrado en el que puedes poner tu atención sin ir de un enlace a otro, ni distraerte con lo que ha hecho el gato de la vecina. Me da la sensación de que cuando leíamos la prensa diaria de cabo a rabo en un rato acabábamos mejor informados que en la era de la atención descontrolada.

En Grecia no me da aún el idioma como para comprar el Kathimerini o el Parallaxi y apretármelos más allá del titular; ni tampoco me pongo a comprar libros de papel, porque los libros de papel son la muestra clara de que el saber ocupa que te cagas, y que no hay emigrante que resista cargar con ellos. Pero lo de los libros es otro cantar diferente. Ya hemos comentado por aquí algo.