El podcaster Joe Budden retira su programa de Spotify

El antiguo rapero y ahora podcaster Joe Budden, se lleva su exclusivo programa de Spotify.

Budden y sus invitados se quejan de que la compañía sueca se centra en los números y no en la calidad del contenido. También de algunas condiciones laborales y de remuneración en la plataforma. Básicamente, el showman dice que Spotify le está “saqueando”. “Hay un ecosistema entero aquí que tienes que respetar”, espeta además Budden a los responsables de la empresa.

No es habitual que las estrellas del podcasting se pronuncien sobre la industria, pero en los últimos días sí que hemos oído algunos comentarios desde la otra orilla. Sin ir más lejos, el CEO de Spotify, Daniel Ek se metió en un bonito jardín hace poco, cuando recomendó a los artistas ponerse las pilas a la hora de crear contenidos en lugar de pretender vivir de éxitos pasados.

Es normal que a Ek le parezca que un cantante no puede estar “tres o cuatro años” viviendo de los éxitos de un disco. Porque Daniel está al frente de una plataforma de streaming. Y las plataformas de streaming quieren calidad… a ratos. El resto del tiempo prefieren churros. Churros y atención a punta pala, que es de lo que va la nueva economía de los contenidos.

Aunque existan Woody Allen y Clint Eastwood -que van casi a peli por año, aunque no todas de calidad excelsa-, la pretensión de los ejecutivos choca bastante con la realidad del proceso creativo. Para que una obra artística alcance un nivel de calidad superior, hay toda una serie de etapas que no pueden ser ignoradas al albur de la producción en masa. Pretender convertir a los creadores en operarios de una fábrica de contenidos a cascoporro sólo puede ir en detrimento del público destinado a disfrutarlas. Aunque esto entronca con que, a base de estresarnos con una oferta absolutamente desmedida, casi nos hemos habituado ya a la bulimia audiovisual. Deglutir rápido un disco, una película o una serie -si es corta y se puede reproducir en 2x mejor- y a por la siguiente, para que no se nos escape el tren de la actualidad.

Imposible mantener las churrerías, si no. Que se lo digan a Joe Budden.

El reto de HBO es retener a los fans de Juego de Tronos

Me suscribí a HBO hace unas semanas para disfrutar de la octava temporada de Juego de Tronos. La verdad que no lo había hecho antes porque, pese al tirón de algunas de las producciones de la plataforma, ya tengo Netflix y Amazon Prime, aunque esta última apenas la utilizo.

El caso es que probablemente me quede como suscriptor, pero no es la tendencia general. Los fans de la serie surgida de la imaginación de George R.R. Martin suelen suscribirse a HBO cuando hay nueva temporada y desactivan su cuenta después para no seguir pagando. Lo cuentan en Second Measure con pelos y señales e incluso lo comparan con los adictos a Star Trek (En CBS All Access) que, por lo visto, son más leales.

Así es la tendencia general:

Gráfico: Second Measure

Dice Kathryn Gessner, la autora del artículo que:


Solo el 26% de los espectadores que hicieron su primer pago a HBO Now durante la séptima temporada de Juego de Tronos continuaron como suscriptores seis meses después, mientras que ese número fue del 40% entre los registros en HBO Now en otros meses del año. El precio podría ser una razón por las que los espectadores dejan HBO Now más rápido. CBS All Access ofrece una suscripción con publicidad limitada por sólo 5,99$ al mes, mientras que el acceso a HBO Now cuesta 14,99$.

Aunque en España no hay CBS All Access y el precio de Netflix y HBO es el mismo en nuestro país – no cuento a Prime Video porque está dentro de un servicio que incluye otras cosas y en el que no es el atractivo principal- el interés es ver cómo en esa guerra de precios influye el desembarco próximo de Disney+ con su tarifa irrisoria y su abrumador catálogo de franquicias exitosas.

Sea por precio o por saturación del mercado de suscripción, en algún momento yo pienso que comenzaremos a ver fusiones y adquisiciones o cambios de modelo. Más que nada porque en esto de la economía de la atención cada vez es más difícil que te de la vida para tanto entretenimiento. Sobre todo con tan poco tiempo libre y tanta dificultad para gestionarlo. Por no hablar de que la exagerada oferta de contenidos a todos los niveles resulta ya casi agobiante. La parte buena, para mí, es que estoy aprendiendo a ser cada vez más selectivo con lo que veo. Pero de esto ya hablaremos más adelante.