Estándares de vida monetizados y la riqueza de Jeff.

«Una de las cosas que más me afectan es que a la gente de mi edad, para bien o para mal, nos han enseñado a monetizarlo todo, de forma que ese cualquier cosa se convierta en un trabajo extra. Yo me vi en esa trampa, sin duda. Quería tener algo que pudiera hacer por puro placer».

Jordan Calhoun. Redactor de Lifehacker. The New York Times.

Un redactor del blog Lifehacker, Jordan Calhoun, participó el otro día en la serie que el NYT dedica a lo que gente diversa hace en los domingos. Me llamó la atención porque esa generación es la mía (Calhoun tiene 37 años, solo dos menos que yo) y esa trampa también es la misma en la que me he visto yo envuelto tantas veces. El hecho de que tienes que sacrificar el puro disfrute de lo que te gusta para obtener un rendimiento extra con el que completar los exiguos salarios y poder llevar una vida más o menos plena y acorde a los estándares del siglo XXI. Además, la mayor parte de las veces no te sale; lo del monetizar, digo.

Esto último de los estándares es lo que a muchos se les escapa cuando critican que los jóvenes lamenten la precariedad y los salarios. «Pueden quitarse el Netflix; bien que pagan el fin de semana en Amsterdam con vuelo de Ryanair». Bueno, queridos, bienvenidos a nuestra época. Esos son los parámetros de vida razonables y, si queréis trabajar únicamente por comida y techo, podéis hacerlo vosotros mismos.

En realidad no se les escapa. Es que les jode. Lo quieren todo para ellos, los de siempre. Los esforzaos del todo heredao. El problema del mundo es que tu intentes pagar una suscripción a Filmin sacando dinero de debajo de las piedras y acumulando una pila de ansiedad por el camino. Nada que ver, en cambio, con la escalofriante acumulación de riqueza en manos de unas pocas -escasísimas- personas mientras que los demás quedamos a verlas venir y nuestros servicios públicos se deterioran.

El NYT de nuevo -es el periódico al que estoy suscrito y el que más leo, ¿Qué queréis?- publicó hace nada unas estupendas 9 formas de visualizar la riqueza de Jeff Bezos, el dueño de Amazon. Para que uno de los trabajadores de Bezos alcanzase la riqueza que este tiene ahora mismo, debería haber empezado a trabajar hace 4,5 millones de años. Y no haberse gastado ni un duro. 500$ dólares por segundo se embolsa Jeff en la saca. El problema es nuestra cuenta de Netflix, claro.

Lo mejor que he visto en 2021

Como me encantan las listas de lo mejor del año, no he podido evitar recopilar los estrenos que más me ha gustado en 2021 en cuanto a películas, series y documentales. El otro día hablaba del Spotify Wrapped, que tiene un sentido más atemporal. Aquí solo voy a mencionar cosas cuyo año de producción es este que nos deja. Me baso en la fecha de producción que marca Filmaffinity para ello.

Como siempre, es una lista personal en la que hay que tener en cuenta que tampoco me hincho a ver series y películas todos los días, y menos de estreno. Mi dieta audiovisual se ha reducido mucho en los últimos años. Tengo varias plataformas pero otras actividades han ganado peso en mi vida. Podéis dejarme lo que os ha gustado a vosotros u otras recomendaciones en los comentarios.

Las mejores películas de 2021 que he visto

Raya y el dragón

Los Mitchell contra las máquinas

Cruella

Moxie

Un lugar tranquilo 2

Menciones honoríficas

Felicidad

Shang Chi y la leyenda de los diez anillos

La mujer en la ventana

Free Guy

Viuda Negra

Un mal viaje

Las mejores series de 2021 que he visto

Disclaimer: No incluye nuevas temporadas de series ni tampoco las que aún no he acabado de ver (como el calamar famoso).

Secretos de un matrimonio (HBO)

La Serpiente (Netflix)

Bruja Escarlata y Visión (Disney+)

Algunos episodios sueltos de Love, Death + Robots (Netflix)

Jupiter’s Legacy (Netflix)

El tiempo que te doy (Netflix)

Menciones honoríficas

The White Lotus (HBO)

Sky Rojo (Netflix)

Los mejores documentales / especiales de TV de 2021 que he visto

Nevenka (Netflix)

Héroes: Silencio y Rock & Roll (Netflix)

El especial de Friends en HBO

Shiny_Flakes: El cibernarco adolescente

Supongamos que Nueva York es una ciudad (Netflix)

Odio, de Dani Rovira (Netflix)

Menciones honoríficas

El capítulo dedicado a Mardy Fish en «Secretos del deporte» (Netflix)

17 cosas nuevas que aprendí/experimenté esta semana

  1. Comí los primeros κουραμπιέδες (kurabiédes) del año. Son mis dulces navideños preferidos en Grecia. Se parecen a los nevaditos españoles y en realidad la receta es muy sencilla. No va más allá de mantequilla, cognac, azúcar glass, esencia de vainilla, etc. Pero están riquísimos. Esta ocasión los compré en una panadería cafetería muy chiquita de mi barrio, para acompañar el doble americano de los paseos.

2. Me hice un sandwich delicioso para desayunar. Bueno, bonito y barato.

3. Encontré esta pintada sobre los 100 años del Partido Comunista Griego (KKE). «Escribimos la historia, continuamos, venceremos».

4. Ya tengo el primer décimo de la Lotería de Navidad. El que compro cada año con mis amigos de toda la vida, los de Guadalajara. Acaba en 4 y esta vez yo creo que sí, que el Gordo cae en casa (Spoiler: No).

5. Leí un fragmento largo de «Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI» y discurrí que, pese a sus beneficios, el capitalismo genera brutal desigualdad entre los seres humanos y perjuicio para el medio ambiente. Es, además un generador de pobreza en la riqueza y, por tanto, el anticapitalismo no es una postura moral, sino activa. Una por la que hay que tomar partido, una estrategia a desarrollar para mejorar el futuro de todos.

6. Se me ocurrió que «Life without you is just allright» sería un buen título para una novela.

7. Estoy alternando el café griego y la moka con la prensa francesa. Me compré una pequeña en IKEA y he llegado a una proporción de 192g de agua y 13g de café como buena medida para mi. Sale rico.

8. Leí este reportaje sobre cómo se rodó la pelea entre Zazie Beetz y Regina King en «The Harder they Fall», el nuevo western de Netflix. Después vi la película, que no me emocionó tanto como a los críticos que la ponían tan bien estos días. (5/10).

9. Soñé despierto con hacer este viaje en tren (amo viajar en tren). Y probablemente lo haga en 2022. Bulgaria es un país que nunca me había atraído mucho, pero ahora lo tengo muy cerquita y mi perspectiva ha cambiado bastante en los últimos meses.

https://twitter.com/fuenareva/status/1457437769073139718

10. La COP26 de Glasgow tiene pinta de acabar en timo, una vez más. Pocos compromisos serios o urgentes para hacer frente al cambio climático. Al menos podríamos hablar de una vez de lo de prohibir los jet privados

11. Me reí muchísimo con este artículo de El Mundo Today.

12. El secreto para que una ensalada verde esté de verdad rica. Experimento al canto para la semana que viene.

13. Jaime Altozano puede decir lo que quiera, pero la versión ska rusa de «It’s my life» es insuperable.

14. Le recordé a una señorita influencer recruiter en TikTok que preguntar por salario y condiciones en la entrevista de trabajo, no solo no da bajona sino que es más que procedente. Mucha otra gente estuvo de acuerdo conmigo.

15. Estoy viendo 7 series al tiempo: Peaky Blinders (S2), El Tiempo entre Costuras (S1), What We Do In The Shadows (S3), Narcos: México (S3), Colony (S3), El juego del Calamar (S1) y Dear White Men (Vol.4). A razón de capítulo por semana. Me gusta más así, en pequeñas dosis. Salvo que me enganche mortalmente; pero no suele ocurrir.

16. También vi el segundo capítulo especial de Euphoria que a estas alturas aún tenía pendiente. Qué maravilla de banda sonora.

17. Mi comunicación en griego moderno mejora. En el capítulo de esta semana, entenderme con la vecina de arriba por una gotera que tengo en el techo de la cocina. No va mal la cosa, aunque el arreglo tiene pinta de ir pa rato.

Retomar los principios y apretar tornillos

Es difícil que tus principios permanezcan inalterables al contacto con tu propia humanidad. Esta es una situación de perfecta normalidad y, en el mejor sentido estoico, también lo es el recordar que podemos reiniciarlos y retomarlos sin importar el pasado, pues lo importante es continuar con tu camino.

Ayer fue un día bastante improductivo. Uno de esos en los que no apetece hacer nada más allá de vaguear sin rumbo ni actividad fija.

Y aún así monté una mesa que compré en Ikea. Una tarea titánica que completé después de haber comprado un destornillador en la ferretería por la mañana. El lance, me sirvió para aprender el término en griego: κατσαβίδι.

También, para apretar los mangos de los cacharros de la cocina, casi todos de saldo o derribo, y casi todos bailoteando a un pemigroso ritmo cuando están colmados de agua o aceite a altas temperaturas.

De nuevo constaté, por otro lado, que lo mío con la ficción asiática no tiene remedio. Acabé a duras penas el segundo capítulo de «El juego del calamar» y me dormí un rato viendo la última película de Evangelion. Jamás había visto nada de la serie, así que he empezado por el final, como en aquellos años en los que compraba El País en papel y empezaba a leer por la contraportada.

Pregunta del día: ¿Cuánto tiempo es aceptable dejar pasar hasta responder el mensaje de alguien a quien acabas de conocer? ¿Cual es la reacción apropiada para cuando alguien se toma 36 horas para contestar? ¿Hay una norma de etiqueta definida para los chats de Instagram?

Éxitos fantasma y secciones de streaming eróticas

Hace poco, al hilo de su último estreno en Cannes, el director de cine francés Gaspar Noé comentaba estas dos cosas en una entrevista con el NYT:

«Irreversible» fue probablemente mi película más perversa y sucia. ¡Y ha sido mi único éxito comercial hasta la fecha! Y la que podría haberse convertido [también] en un éxito era «Love«, pero la vendieron a Netflix. Todo el mundo la ha visto, pero no he ganado ni un céntimo con ello. Es como un blockbuster fantasma.

Gaspar Noé. Cannes: This Is the Only Thing Gaspar Noé Fears About Death.

En Estados Unidos y Europa, cualquiera que quiera hacerse una paja y no sepa donde encontrar una revista en casa de sus padres, simplemente pone Netflix y ve la película erótica que recomienden. Así que imagino que el planeta entero ha estado pajeándose con esa película por dos o tres años.

Gaspar Noé. Cannes: This Is the Only Thing Gaspar Noé Fears About Death.

Más allá de la rudeza del mensaje, lo que dice Noé -del que no he visto nada más allá de un par de cortos que me gustaron poco- en primer término es una consecuencia del traspaso de muchas grandes producciones a las plataformas de streaming. La vida útil de una película, o al menos su periodo de impacto máximo, es mucho más efímero de lo que era antes. Sobre todo porque la avalancha de novedades hace que todo se vuelva «viejo» a una velocidad espectacular.

Hace unos meses, una amiga que tiene 21 tiernos añitos, me explicaba sobre la peli que había estado viendo: «Es antigua, así como de 2012». Mi cara, un poema, os lo juro.

Sobre la segunda parte que he resaltado de la entrevista con el cineasta galo ¿Creéis que es posible que algún día las plataformas tengan una especie de sección erótica o NSFW para hacerle la competencia a los tubes? Una especie de soft PornHub de calidad, por así decirlo. Sería interesante ver qué porcentaje de engagement puede tener una idea como esa para este tipo de empresas. Lo veo más en Netflix que en D+, τambién os digo.

Mi dieta audiovisual de abril de 2021

Casi al final de mayo, un repaso a lo que vi en abril. Bastantes más películas que series:

Películas que vi en abril

Moxie: Comedia de instituto con trasfondo feminista. Bastante mejor de lo que esperaba. ¿Qué coño? Es buena. Moxie!(7/10)

El pueblo de los malditos: No es precisamente una película nueva, esta de John Carpenter. Para mi gusto, ha envejecido mal, aunque sigue siendo una buena opción para una tarde de pelimanta. (6/10).

Un mal viaje: Una gamberrada con cámara oculta guionizada como si fuese una película. En ocasiones, muy divertida; en otras, en exceso escatológica. (6/10)

Viva L’Italia: Una comedia de enredo italiana sin mucha trascendencia. Una movida bastante vista ya, la verdad. Para echarse la siesta. (5/10)

Patrulla Trueno: Melissa McCarthy es una de las actrices más divertidas del momento, aunque el guion de sus últimos estrenos no acompañe sus capacidades para la comedia. Flojita, flojita, esta de superhéroes femeninas cuya idea daba para un desarrollo mucho más inteligente. (4/10)

Juerga hasta el fin: No faltará quien crea que es irreverente y demoledora. Yo no me cuento entre ellos. El tercio inicial muy bien y luego se desmorona poco a poco. Graciosilla, sin más. (5/10)

Una joven prometedora: espectacular Carey Mulligan en una de las mejores películas que dio el 2020. El acto final desmerece un poco el conjunto. (8/10).

La invitación: Había oído mucho bueno de ella. Tarda mucho -muchísimo- en entrar en faena. El desarrollo de personajes es bastante llamativo. Para mi, se queda a medias en lo que propone.(6/10)

De amor y monstruos: Historia fantástica, rollo young adult, con unos efecto digitales bastante más que dignos y una historia muy llevadera, Netflix acierta a medias con este título que podría haber dado más de sí y que estoy convencido de que tendrá secuela. Es una pena, porque con un poco más de chicha podría haber llegado mucho más alto. (6/10)

Pokemon: detective Pikachu: Si. Es una peli de Pokemon. Si, la he visto. Si, me entretuvo. Y ya. (5/10)

El juicio de los siete de Chicago: Aaron Sorkin hace trampa con su habitual potencia de fuego para construir diálogos. La historia tiene bastante menos fondo del que parece, pero el ritmo y las conversaciones elevan mucho el guion. (8/10)

Fake Famous: Documental de HBO sobre la creación de influencers. Bastante menos interesante de lo que parecía en un principio. Aún no he encontrado un docu con esta premisa que no se desinfle desde el principio. Tedioso. (4/10)

La deuda: Faena de aliño de John Madden sobre la persecución de un criminal nazi por parte de un trío de espías israelíes. Reparto de lujo e historia emocionante, aunque te queda esa interpretción de best seller donde todo pasa como tenía que pasar. Los protas lo pasan mal y el espectador bien. (7/10)

Series que vi en abril

The Wilds (Prime Video): Una llamativa mezcla entre «Lost» y Gran Hermano femenino. Al principio tenía dudas, pero luego me enganché bastante. Veré la segunda temporada, cuando llegue, seguramente. (7/10)

Por H o por B (HBO): La primera serie española -si mal no recuerdo- de HBO es una comedieta malasañera con momentos de inspiración aunque el tono general sea regulero. Con todo, me la he acabado, así que algún punto a su favor tendrá. Interpretaciones desiguales. Podría tener más mala leche. (5/10)

La Serpiente (Netflix): Aunque pierde algo de fuerza hacia el final, los primeros compases de esta tremenda historia basada en hechos reales son casi hipnóticos. Me lo he pasado muy bien con ella. (8/10)

Mi dieta audiovisual de marzo 2021

Con un poco de retraso sobre lo habitual, este repaso a lo que vi el mes anterior. Bastante, la verdad.

Películas que vi en marzo

Padre no hay más que uno: había oído hablar de ella, porque le fue bastante bien en España y, también, porque Prime Video no dejaba de promocionármela siempre que tenía la ocasión. Una comedia familiar, entrañable y simpática. Con mejores gags de lo que esperaba, la verdad. Me lo pasé bien. (6/10).

Raya y el último dragón: Para mí, lo mejor que ha hecho Disney en mucho tiempo. Raya es una película divertida, imaginativa, llena de acción y visualmente muy bonita. Tanto si la veis con niños como sin ellos, la disfrutaréis. (9/10).

El rey de Zamunda: Cuando era un chaval, Eddie Murphy era mucho Eddie Murphy. Me encanta «El príncipe de Zamunda» y me temía lo peor cuando vi que Prime Video estrenaba la segunda parte. Sin embargo, la película mantiene el espíritu de la primera entrega y es una comedia digna, aunque tampoco os va a volar la cabeza. Me ha gustado volver a ver al elenco de la primera parte tantos años después. La pega, como siempre en este tipo de películas, es que adivinas por dónde van a ir los tiros desde el minuto uno. (5/10).

Greenland, el último refugio: Aquí también me esperaba una catástrofe, y no porque sea cine de desastres naturales. Contrariamente a mis expectativas, es una digna cinta de aventuras sostenida por la presencia de Gerald Butler y Morena Baccarin. La premisa es un poco lóquer, pero me interesó -y puso de los nervios- el viaje de esta familia que intenta escapar al fin del mundo.

Snowden: Rodada con el pulso de Oliver Stone, hacía ya que quería saber más de esta historia a la que no me había acercado mucho hasta ahora. Emocionante e intrigante a partes iguales. En el filo del panfleto, también. Mola. (7/10).

La otra Missy: La han puesto a caer de una burra, pero a mi esta película me da lo que espero de una comedia idiota de estas características: entretenimiento puro y duro y algunas carcajadas ruidosas. Qué graciosa es Lauren Lapkus. (6/10).

Guerra de likes: Está en Prime Video. Comedia mejicana con trasfondo de crítica al mundo influencer y a las redes sociales. Bastante superficial, anodina y, sobre todo, extremadamente convencional. Nada nuevo. (4/10).

Una historia real: basada en un caso real, Jonah Hill y James Franco sostienen con soltura este drama que conecta a un periodista despedido del New York Times y a un asesino que se hacía pasar por él. Me gustó. (7/10).

Cementerio de animales: Es el remake de 2019. No recuerdo haber visto la anterior. Basada en una novela de Stephen King, se deja ver y entretiene. Poco más. No me dio mucho miedo, y eso que soy muy cagao para el cine de terror. La banda sonora está bien.

Nomadland: Pongo las películas en el orden en el que las he visto, más o menos. Si no fuese así, «Nomadland» estaría la primera. Una historia que destila verdad, con una Frances McDormand brutal. Las alegrías y miserias de una clase trabajadora obligada a vivir en la precariedad, desplazándose en una casa rodante de un curro temporal a otro. También habla mucho de la libertad pero, sobre todo, es una película sobre una mujer que intenta superar una pérdida. O así lo veo yo. Bella en todos los aspectos. (9/10).

Monster Hunter: Yo intento que me guste algo de Paul W.S. Anderson, pero no se deja. Acción a lo loco de unos marines que se ven atrapados en un mundo paralelo. Todo a mayor gloria de Milla Jovovich, que hace muchas posturitas, y de unos efectos especiales no tan buenos como querrían hacernos creer. El tramo medio de la película está bien pese a un inicio tedioso. Luego ya se descompone todo. (3/10).

La llorona: Pensaba que me iba a cagar y tener pesadillas por las noches, pero no da para tanto esta historia de miedo con leyenda mejicana de por medio. Tiene algún momento inquietante, pero no es mucho lo mío. Daba para más. (4/10).

Series que vi en marzo

El pionero (HBO): es una docuserie de cuatro episodios sobre Jesús Gil y Gil, un personaje archiconocido para cualquiera que viviese en la España de los 90 y primeros 2000. Aunque la cantidad de testimonios de familiares y amigos hace que bordee la hagiografía en algunos momentos, el retrato tiene valor documental y, además, está muy, muy bien montado y contado. (8/10)

Nevenka (Netflix): Ha dado mucho que hablar esta otra miniserie documental, sobre un caso que fue muy sonado en España. Hace ya veinte años y Nevenka vuelve a la actualidad para contar su historia. La verdad, me ha impresionado la falta de perspectiva que tenía sobre este caso (me pilló con 18 años en su momento) y no recordaba que hubiese suscitado reacciones y actuaciones tan vergonzantes. Merece la pena verla entera. (8/10).

Ataque a los titanes (Prime Video): No me va demasiado el anime, aunque de cuando en cuando le hago algún acercamiento. Está bien, pero los dibujos son muy feos y la historia pierde fuerza al rato. No es mi rollo, como decía. (6/10).

Raised by Wolves (HBO): Ridley Scott y ciencia ficción. Con estos reclamos, no me la podía perder. Me alegro de haberla visto. Va de menos a más. Es una historia rara de narices, pero le coges cariño a los personajes, aunque los principales sean androides. (7/10).

Tribus de Europa (Netflix): De los creadores de «Dark», que tuvo una temporada muy buena, una pasable y otra infumable. Los germanos repiten en Netflix con una especie de remedo de «Los 100» y, para mi, fracasan. No pasé del tercer episodio. (3/10).

Sky rojo (Netflix): No es que nos prometiesen que iba a ser la nueva «casa de papel», pero sí. Iban a eso. No llega. Se agradece que sean sólo seis capítulos de media hora. Todo muy trepidante y lleno de adrenalina y todo muy difícil de creer. Entre tanto exceso, un cliffhanger final bastante tramposo. Aún así, mal se tiene que dar para que no vea la segunda temporada. (6/10).

Mi dieta audiovisual de febrero 2021

Ahora que tengo tiempo, vengo con la entrega de aquellas películas y series que vi el mes pasado. La lista de enero, la podéis leer aquí.

Películas que vi en febrero

Yo, dragón: Una leyenda rusa de princesa y dragón que se convierte en una historia de amor bastante previsible y anodina. Bastante influencia de la saga «Crepúsculo», veo yo aquí. Flojérrima. (3/10).

Felicidad: un estreno de Amazon Prime Video con Owen Wilson y Salma Hayek que podría haber llegado a bastante más, pero que se queda a medias. El tramo final languidece cuando las contradicciones de la historia se van acentuando, pero los actores están bien y no es, desde luego, tan mala como algunos la ponen por ahí. Entretenida y menos sesuda de lo que le gustaría. (6/10).

I care a lot: Estupendo estreno de Netflix. Rosamund Pike, como de costumbre, se sale de la pantalla interpretando a una auténtica tipeja amoral que se ve envuelta en un follón de narices por querer morder más de lo que puede tragar. El final es bastante cuestionable, pero el resto de la película engancha mucho. (8/10).

Nación salvaje: Esperaba más de esta película de la que se habló mucho en su estreno, hace ya un par de años y que es un poco «too bloody for my taste». Va de menos a bastante más y cuanto menos se toma en serio, mejor funciona la historia. El tramo medio es tedioso y, aunque entiendo el mensaje que quiere transmitir, no me llega completamente. La banda sonora es excelente. (6/10).

Tucker & Dale contra el mal: Comedia de terror con algunos gags verdaderamente divertidos. Si veis el tráiler os estropeará parte de ellos. Una pandilla de chavales que van de acampada confunden a un par de paletos con asesinos en serie. Consiguió que me riera a gusto, y eso es algo que normalmente no encuentro en las comedias actuales con facilidad. (7/10).

Series que vi en febrero

Wandavision (Disney+): Aunque ha terminado en marzo, como ya la he visto entera, me permito opinar. Una apuesta narratviva diferente que se agradece en el Universo Marvel. Elizabeth Olsen se carga el peso de todo sobre los hombros con mucho éxito. Homenajes televisivos, villanos decentes y buen ritmo narrativo. Bonica del tó. (8/10).

The Flight Attendant (HBO): Me la vi casi del tirón. Ligera, divertida y además, engancha con su historia de crimen misterioso. Alguna trama secundaria, en cambio, no pinta mucho. Kaley Cuoco demuestra que puede hacer un papel protagonista más allá del rol de comparsa que le daban en The Big Bang Theory. (7/10).

Westworld – Temporada 3 (HBO): Las dos primeras temporadas de Westworld me fliparon bastante. Esta tercera, ya fuera de los parques temáticos, me ha interesado bastante menos. La historia, aunque acumula algunos momentos de emoción, pierde cuando se enmarca en el «mundo real» y estoy un poco aburrido de algunos de los personajes. Empacho de Dolores. (7/10).

Channel Zero – Temporadas 1 y 2 (HBO): Es una serie de terror británica en la que cada temporada de seis episodios se relata una historia. Hay cuatro y he visto la mitad, aunque no creo que continúe. La primera, «Candle Cove» (6/10) logra mantener la intriga inicial y se ve de un tirón. La segunda, «La casa sin fin» (4/10), se me atragantó muchísimo y la terminé casi a saltos.

Monólogos

«Odio», de Dani Rovira (Netflix): aunque últimamente no me siento muy cercano a los monólogos cómicos, vi esta novedad porque Rovira me parece en general muy gracioso y por darle una oportunidad a la oferta de este tipo en castellano, que no es tanta en las plataformas. En general, es un show irregular -un poco chabacano en algún momento-, aunque tiene momentos de buena risa. El final, con ese ejercicio de comparación entre Hugh Jackman y el propio Rovira, es lo que más me gustó. (7/10).

No te leas todo el contenido. Sáltate lo que quieras.

Quizá esto os ayude a lidiar con la economía de la atención, la ansiedad, el FOMO y todas esas cosas. Os han mentido toda la vida: las obras culturales, eso que ahora llamamos «contenidos», no se consumen de forma lineal.

Con la excepción de algunas novelas de ficción (nah, qué va… También esas), el resto de trabajos que forman parte de esa brutal avalancha de canciones, películas, libros, etc. que sufrimos hoy en día, se pueden consumir total y absolutamente como os dé la gana. Estáis en vuestro derecho.

Ten claro lo que quieres

Habrá quién os diga que es el creador quien dicta cómo ha de consumirse su producto o de qué forma escuchar tal o cual conferencia. No es cierto. Sois vosotros quienes tenéis que hacer el esfuerzo necesario de no hacer esfuerzos innecesarios, ni para trabajar, ni para divertiros.

¿Alguna vez os han recomendado una serie añadiendo que «lo bueno» empieza, por ejemplo en la segunda temporada? Bien, pues saltaos lo malo. Pasad de la primera tanda de episodios. Haced lo mismo con canciones que os gusten. Escuchad sólo los fragmentos que os interesen. Y con los vídeos de Youtube, igual.

Si tenéis necesidad de resolver una duda, escoged el libro o el documental que puede ayudaros a resolverla e id directamente a la parte que os interesa. El índice es vuestro amigo. Si lo que queréis es divertiros, escoged en función de la sipnosis y, bueno, saltaos las partes que os aburran.

Ahora, Netflix permite reproducir a 1.25x o a 1.5x. Hay a quien no le gusta. Bueno, yo me he dormido muchas veces viendo una serie o una película durante unos minutos y, no he sentido necesidad de volver atrás. Me he puesto al día enseguida. Tampoco tengáis miedo de abandonar a la mitad o de ir directamente al final.

Móntate tú la película

Este artículo de @theseamedpencil señala que los nuevos ensayos están llenos de «ejemplos repetitivos, historias relacionadas (y no del todo necesarias) y cuestiones personales excesivamente detalladas.» Muchos son, simplemente, extensiones exageradas de artículos de prensa.

Lo mismo ocurre con las películas. Decenas de blockbusters de dos horas y media en los que al menos una hora es puro relleno para contentar a quienes sólo ven justificado el precio que pagan en función de la extensión del documento. Sáltate sin piedad escenas. Sé el editor de tu película favorita.

¿Sabéis aquello de «muévete rápido y rompe cosas»? Aplicadlo a vuestro consumo cultural. Cuando algo os guste mucho, disfrutadlo entero. Si únicamente estáis de paso, que no os dé vergüenza ver/leer/escuchar cinco minutos y a otra cosa. El tiempo es limitado, el contenido, no.

Lo mismo con las noticias. Cuando no te queda más remedio que leer la prensa, escanea sin miedo. Si encuentras una pieza deliciosa, disfrútala. Si es una información que únicamente te interesa superficialmente, busca los datos relevantes. El periódico también está lleno de paja.

Es posible que oigas una voz dentro de ti: es tu conciencia. Está programada para hacerte sentir culpable por saltarte parte del contenido. Pasa de ella.

Igual podría llamar a esto «movimiento flash forward» y hacer tazas existencialistas.

Por cierto ¿Has leído este post de principio a fin? Espero que lo hayas disfrutado. Si no, haber empezado por el final o haberte quedado en el título: no consumas contenido linealmente.

Estos son los contenidos más populares en las plataformas de streaming… y no he visto casi ninguno

Nielsen 2020 list

Pues estos son los shows que dice Nielsen que son los más populares entre los suscriptores de las diferentes plataformas de streaming en Estados Unidos (Netflix, HBO, Prime Video, Hulu…).

No he visto nada de las dos primeras columnas a excepción de la primera temporada de «The Mandalorian» y unos capítulos sueltos de «Lucifer».

En el apartado de películas, alguna cosa más. «Moana» y «Zootopia» son estupendas. «Frozen II» y «Aladdin Live Action», en cambio, no me dicen nada. Soy contrario totalmente a la moda esta de recauchutar los clásicos Disney en carne y hueso. Empecé a ver «Hamilton», pero tampoco la terminé. Se me hacen bola los musicales, si no son en directo.

Mi gusto es muy poco mainstream se conoce.

Vía TechCrunch.