Multitudes

Parece que 2019 hubiese sido hace un millón de años. En otra era. Una difusa en la que no llamábamos normalidad a la normalidad. Nos juntábamos en eventos masivos y disfrutábamos de las multitudes.

Este fin de semana, por fin, he recobrado esa sensación tras este año y medio pandémico en Grecia. Primero estuve en el Orgullo de Thessaloniki con amigos y amigas y me sorprendí de la concurrencia. Nadie esperaba que hubiese tanta asistencia, porque aquí falta un poquito por avanzar en diversidad y derechos sociales.

Luego, excursión a Skra mediante, recuperé el fútbol. El ambiente de fútbol, digo. Por fin he visto al PAOK en su estadio (el Tumba). Me sentó bien. De las particularidades de la cosa hablaremos otro día. Da para post por sí solo.

Aunque a algunos parece que les pesa, la vida de siempre se abre camino. Habrá matices, seguro, y algo nuevo habremos aprendido de toda esta experiencia con el Covid. Pero volveremos a tener ferias y fiestas y también disfrutaremos de los espectáculos rodeados de nuestros semejantes. Como nunca debió dejar de pasar.

Progresamos adecuadamente.