Un remake del KOTOR es algo que necesitamos en nuestras vidas

Está en desarrollo un remake del legendario RPG “Knights of the Old Republic” (KOTOR), basado en el universo Star Wars y que tuvo una segunda parte igualmente mítica.

El KOTOR primigenio se lanzó en 2003, que ya es como la prehistoria de la vida. Al parecer, el estudio responsable del proyecto es Aspyr, que ya se encargó de dar forma a las versiones del juego para dispositivos móviles. Lo que falta por saber es si en esta ocasión estamos ante un lavado de cara o un nuevo juego con una visual del todo distinta.

Posiblemente sabremos algo más en el día de Star Wars, que es el 4 de mayo.

Baldur’s Gate es la mejor saga de RPG de todos los tiempos, aún así.

Los juegos de rol (RPG) son, de lejos, mi género favorito en el mundo videojueguil. Desde los mencionados KOTOR 1 y 2, hasta el mejor de los mejores, que es la saga Baldur’s Gate en todas sus versiones. Pero ahora no se puede jugar a BG, porque estaba pensado para monitores CRT, y cuando lo quieres ver en tu portátil con pantalla LCD -como pasa con Icewind Dale o Planetscape Torment, también- te da un ictus porque no te puedes creer que se vea tan pocho.

Como no puedo jugar a Baldurs Gate y ya me he dejado muchas horas de mi vida en Skyrim y Mass Effect 2 y 3, ahora le he cogido el gusto a Genshin Impact, que es más parecido al concepto Final Fantasy que a Dungeons & Dragons, y mola menos. Pero se ve increíble incluso en un móvil de gama media, como es el mío.

Los juegos de rol, amén de divertidos, me resultan apasionantes porque puedes dar rienda suelta a tu imaginación y darle forma a un personaje -o un grupo de ellos- mejorando sus habilidades de la forma que más te guste. Es el sueño húmedo de un coach, ya que es posible estudiar meditación y Phyton en tercero de la ESO.

Bueno, no, no puedes hacerte un personaje que programe en Phyton en Baldur’s Gate, pero en el Lord of The Rings Online puedes llegar al nivel 130 con un hobbit a base de cocinar tartas. Hay evidencia empírica, gracias a un señor muy friki que lo ha hecho.